Posts etiquetados ‘ilusión’

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El carrusel del absurdo

febrero 3, 2010

Los ojos fijos en el lado equivocado, deseando lo que NO se puede tener, y teniendo sólo para llenar el vacío. Cometiendo injusticias, alimentando ilusiones mal acuñadas; sólo para mantener el ego ocupado. Pagando las culpas al mismo tiempo que las cometemos, comiendo corazones que no nos importan para tratar de alcanzar los que nos son negados. Escalones palpitantes que de manera innoble pisamos. Ignoro si con el tiempo todo esto disminuirá o si tendrá fin; mientras tanto nos comunicamos con nuestros propios ecos, añorando lo que no nos pertenecerá. Esperamos mientras hacemos que alguien más pierda la esperanza. La edad en sí misma no da sabiduría y por lo general nos hace más idiotas. La universidad de la vida se paga lamentablemente con experiencias dolorosas y, peor aún, ahí no se tienen vacaciones. Ensueños de castillos con torres de marfil, finales rosas y protagonistas ideales; sueños que al despertar con el frío balde de la realidad se convierten en amarguras. El viento viene y va, los años se quedan, la arena se acaba y pronto seremos Tierra. Tiempo hay para recapacitar, pero a nadie parece servirle la razón cuando el corazón se ata a un capricho. Quizá el desperdicio es el verdadero motor de nuestras vidas y de nuevo en el mismo punto del círculo.

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Otras cosas anteriores (de otros sabores)

La cadena del sofista http://mobtomas.wordpress.com/2008/05/31/la-cadena-del-sofista/

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Cautivo

diciembre 15, 2009

Fue una especie de amor a primera vista, por lo menos para él. Al mirarla todo en ella le causó una gran impresión. No es que no hubiese oído hablar de ella desde antes, pues había escuchado, y mucho, pero eso no fue importante desde el instante en que la vio cruzar el umbral. Distinta a cualquiera, ella era lo más cercano posible a una diosa, tan distinta de las demás mujeres. Nada de falda corta, escote pronunciado ni ropa ajustada, muy al contrario, sus ropas sólo le dejaban el rostro y las manos al descubierto, no permitían adivinar siquiera el contorno de su cuerpo. Esas ropas de numerosos pliegues, como salidas de otra época, y a la vez sin tiempo. Esas manos que en su tersura inspiraban ternura, paz y quizá hasta piedad. Esos cabellos, a los cuales no podía desacomodar ningún huracán por fuerte que éste fuera. Su estatura correcta, ni muy alta ni muy baja. Todo en ella había hecho un efecto en el corazón de él, pero realmente lo que más le impresionó, lo que de inmediato lo convirtió en su esclavo fiel, fue el rostro, esos ojos que evocaban sitios más allá de este mundo, más allá de esta vida. Sus mejillas parecían tener una suavidad etérea y la simple idea de besarlas lo estremeció, como si eso fuera una especie de herejía, a pesar de que el beso tenía las intenciones más castas posibles. Pero los ojos, esos ojos que parecían mirar más lejos de cualquier materia, más allá que cualquier horizonte, lo femenino y lo materno mezclados con lo eterno. La mirada fue el tiro de gracia y por eso cayó él de rodillas ante ella. Él acostumbraba limpiar una vez al día esa habitación, a partir de entonces fue a limpiarla más de tres veces al día, con tal de ver a esa mujer divina, la única para quien tuvo ojos desde la primera vez que la vio. La visitó hasta el último día de su vida. Mi ignorancia acerca de las múltiples imágenes de la Virgen María me impide decirte cuál era exactamente la representada en aquella figura de yeso que lo cautivó.

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Miss Durazno

octubre 28, 2009

Miss Durazno (o la señorita Peach) sonreía orgullosa debido a su famélica estampa. Había logrado lo que la ma’ tormenta le impuso como meta en la vida desde el día en que nació (tres meses y medio después de ser concebida, según ma’). Miss Durazno era la reina de la belleza mundial por 365 días terrestres (los plutonianos no saben a cuánto equivale ese tiempo en Mercurio). Todo un año de sonrisas y eventos, ninguno de los cuales le exige a Miss Durazno el uso de sus dos flamantes neuronas (19 años y aún tenían olor a nuevo). Besos de mariposas que se posan en ninguna mejilla. El peso del pesimismo me agobia, pero como cualquier pesimista prefiero llamarme realista. Ma’ tormenta va de salida y Miss Durazno tiene, en teoría, de frente toda su vida. ¿Qué hará en el futuro cuando termine su reinado? No siempre se tienen 19 años.

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Casual como el sexo de bar

mayo 28, 2009

“Me mandó un mensaje diciéndome que gracias por los mensajes y que me mandaba muchos besos”, dijo a su compañera del servicio de limpieza la señora sin incisivos que tallaba los azulejos del baño público con un cepillo de dientes para niños, “ya ya no supe más”. La afanosa mujer, una noche antes, había salido con un fulano de sonrisa prefabricada y lágrima domada, que la conquistó en una especie de bar de buena muerte (pues seguro allí por cualquier cosa te eutanasian). Tras los tragos baratos, tuvieron una mediocre relación sexual y él, después de la mediana satisfacción, decidió olvidarla cuando se despidieron con un beso de mármol. Grande fue la sorpresa del tipo que, a pesar tan poca destreza, después de despedirse al romper el alba (la llave se quebró al entrar en la cerradura) ella le mandara 48 mensajes de amor a su celular. Unos más melosos que la miel impura. Él, a la media hora de la separación, ya la había olvidado, ella estaba prendada y prendida por él; y no entendía que tras el mensaje de agradecimiento, él no contestara nada (fulano ingrato, después de tantos mensajes tiró a la basura su celular, dispuesto a robar otro para sí). Jamás se volverían a ver. Así pasó, el paso doble de la muerte que no fue contado como pensé que lo contaría. Pero tal como lo digo sucedió, y si no fue así, fue peor.

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Guía

mayo 8, 2009

Tras ver una firme decisión en mis ojos ella apretó su mano derecha, con la que estrechaba mi izquierda. Estaba dispuesta a seguirme adónde yo fuera, pero no di ni un paso. Ella esperó unos decentes segundos, con la expectativa de iniciar el camino, ser guiada hacia algún lugar, pero no hubo más movimiento que la respiración de ambos. “¿Y ahora?”, le pregunté, “¿hacia dónde vamos?” Ella se tornó decepcionada, soltó mi mano y se marchó. Yo quedé confundido. Al parecer se fue con el atardecer, creo que jamás la vi de nuevo.

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Los primeros segundos y la espera

abril 8, 2009

El reloj es el principal testigo de mi espera, a la vez de que es el único que me la hace patente, echándomela baratamente en cara. Por dentro estoy más desesperado que un ciclón salvaje, pero por fuera trato de lucir tranquilo, el mercurio del termómetro lejos del individuo febril. El mono de piedra sólo mueve su cabeza, sonríe a lo que mira y se burla de mi espera; como si no hubiese tenido suficiente con el maldito reloj. Decido ver a la gente caminar sin rumbo fijo, quisiera decir de ellos tantas cosas, pero mejor me callo y miro. Al abrir el diario me encuentro con lo bien surtido que está hoy el mercado de la carne. Me pregunto quiénes están en lo correcto y quiénes son los extraviados. Vuelvo a mirar el reloj y pienso en tu aparente indecisión. Te he esperado desde mi infancia y aún no puedo distinguir tu voz. Para pasar el tiempo he besado otras palabras. Con ello sólo compruebo que eres la indicada. La última vez que te ví íbamos viajando en un tren cercano al infierno. Ambos salimos de allí tranquilamente, yo sin saber nada en concreto, tú con el mapa incorrecto. Han sido muchos pasos hasta llegar ante esta mesa, en donde no sé si para ti soy como humo de cigarro o si soy una especie de estrella, lejano y sólo un débil eco de luz con insuficiente luminosidad. El reloj me dice que aunque no me mueva cada segundo estoy más cerca de ti. Imagino que todo llega a su tiempo, sin importar la ansiedad que te enciende. La caja de música tocó su última tonada y ya no hay nadie más que yo en este lugar. Miro la hora y son mucho más de las dos. Parece que seré testigo de otro amanecer, mientras tú me has regalado otra aparente indecisión sin envoltorio. Regreso a casa, tan solo como salí de ella, pensando en ti, recordando que tu llegada puede ser como la de un ladrón apocalíptico. Entonces estaré preparado tratando de no cometer actos que me tengan que hacer suplicarte. Termino sospechando que el reloj no sirve más que para adornar la pared de la que bien se podría obtener mi lápida.

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Lo dice la experiencia

febrero 14, 2009

Se dice que tarde o temprano cada persona que conoces se alejará de tu vida, excepto la indicada para ser tu pareja. Todos estamos propensos a ser un recuerdo en potencia y un olvido seguro, eso es lo que me dice la experiencia. Si crees que ella es la persona con quien debes de compartir el resto de tu vida, no esperes más y haz lo posible por estar a su lado. Estos no son pensamientos que me inspira un día lluvioso, ni son hijos de la última ilusión rota, simplemente son cosas que me vienen a la mente, son como ideas que por el aire flotan. El abrazar los vestidos de quien para siempre se ha ido no ocasionará su regreso; tampoco la resignación diaria podrá sepultar los recuerdos. Quisiera presentarte la solución o tan siquiera una fórmula que te permitiera entender la vida; pero ésta es una cruzada tan personal, como solitario resulta el verdadero camino a la conquista de lo que debe ser la vida. No todo son lágrimas en este valle, no sólo hay casas de amargura en tu calle. No todo es gris o negro en el panorama, pero nada te garantiza que habrá un mañana. Dos personas solitarias son como el peor desierto, el abandono compartido bajo el mismo techo, en la misma casa. Quien en una relación entrega realmente todo, tarde o temprano termina teniendo la nada. Estas palabras no las aprendí en la escuela de ciencias, son sólo cosas que me dice la experiencia.

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Identidad

enero 23, 2009

Enamoramientos unilaterales y monógamos. Ilusión, un truco nada por aquí, nada por allá, el espejismo en el desierto para el que se muere de sed, todo en un teatro vacío. Obra de sombras y música que en nada se asemeja a la de Tailandia. Demasiada Disneylandia, demasiado aislamiento de la realidad. Enamoramiento del avestruz que tiene la cabeza blanca de tanto conservarla bajo tierra. Y creí que eso es amor. Ideales inalcanzables que revolotean entre el Olimpo y las más melosas comedias de Hollywood. Werther se cortó las venas con las páginas de una novela rosa. El primer choque con la realidad fueron unos senos bien formados en una película y una revista guarra titulada “La noche de bodas”, vil pornografía de secundaria. En el lugar de donde vengo no hay suficientes escuelas y sólo hay como tres maestros… con vocación. Pasan los años y la pieza no encaja, pero el hombre es un ser social por naturaleza. Lo dicta la especie, lo lleva en la sangre. Sin embargo en las ciudades todos estamos aislados, parecemos náufragos desesperados por asirnos a algo que flote. Cualquier cosa. Creer que tus manos vacías tienen algo es un sueño, cuando no hay en ellas nada más que aire e ilusión. Luego te cantan la barca de oro y si estás lejos no falta quien llore por la canción Mixteca y extrañe los tamales dulces y salados. El mundo es grande, hay mucha gente, pero el que no encaja nomás no encajará, por más vueltas que dé, hasta que se entere que es como los demás, y entonces, si no se fija, pierde la identidad y empieza a brincar como los borregos, a ver salmones nadar en sentido contrario. Llega un momento en que no puedes ser más que tú mismo, no importa qué dirección hayas tomado, ya no hay marcha atrás. Fundido en vida con el todo o esperar a ser parte del todo hasta después de morir. El ángel que cayó más bajo se ríe desde su trono subterráneo, al menos él ya está acostumbrado. Dizque más vale ser rey en el infierno que uno más en el cielo.

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Ella

enero 13, 2009

Ella es muy hermosa, totalmente. Si compitiera en un certamen universal de belleza ganaría el primer premio, no necesita de jueces, con mi opinión basta. Su mirada es capaz de hechizar, de convertir el agua en piedra y de ablandar las viejas pirámides. Es una mujer linda, sin edad. Su rostro sigue siendo interesante, a pesar del paso de los días y de las noches. Ella es un enigma y una claridad sencilla a la vez. Su voz enternece, es una melodía que ningún genio más que Dios pudo componer. Sus palabras, profundas como el mar o ligeras como el viento, pueden cautivar la atención por mucho tiempo. Ella es ajena a cualquiera, inasible, no la puedes atar. Es también una mezcla de madurez e inocencia, una mujer completa. Pero no es perfecta, el miedo es su talón de Aquiles. Sin embargo la quiero.

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Mejor conservar el misterio

diciembre 22, 2008

Dios ordenó que se hiciera la luz, y comenzaron los amaneceres, creados para recrearnos y hacernos sentir agradecidos. Pero hubo quien quiso explicarlos, no era suficiente admirarlos. Ahora que sé cómo suceden, creo que hubiera sido mejor conservar el misterio. El viejo mago que durante años cosechó aplausos, accedió por fin, por una buena suma, revelar sus secretos. Ahora sé cómo se esconden conejos y cómo se parte en dos el corazón de una mujer. Preferiría haber seguido asombrado, creo que hubiese sido mejor preservar el misterio. Me dijiste que era todo mejor cuando sólo sospechabas que yo te amaba, preferías un personaje de novela que se la vivía ignorándote y disimulando sus sentimientos. Pero eso para mí no puede estar en un cajón, el amor se nota como la tos. Antes pensaba yo que las películas eran realidades, que me metía en verdad en las vidas que veía. Pero alguien me habló de guionistas, camarógrafos y de directores. Ahora el cine sólo es una pantalla en donde se proyectan imágenes animadas; creo que hubiese sido mejor conservar el misterio. Quise sumergirme hasta el fondo de tu alma, para conocer tus deseos más ocultos. Ofrecerte realidades en una bandeja de plata, esperando que mi boca fuera el único destino de tus besos. Pero en algún momento descubriste que soy otro más, creo que piensas que debí haber conservado el misterio.

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