Posts etiquetados ‘tiempo’

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Revelaciones revueltas

marzo 25, 2012

El ego inflado como un globo de Cantoya, aboyado en alguno de sus lados, que a pesar de ser pesado se despega del suelo, inflado a veces por palabras gratas de una bella puertorriqueña, y sin embargo el ego tan grande muchas veces es símbolo de inseguridad.

Así es la vida, contradictoria hasta en sus contradicciones mismas.

Muchos dicen misa, lamento si esperabas que hablara ahora de salchichas. Decimos muchas veces adiós porque no queremos realmente irnos. Me despido y dejo todo en claro, arreglando las confusiones para que no me caiga el telón como dicen que va a llegar el final: como monja en prisión. El que mucho se despide pocas ganas tiene de irse. Yo me quería ir mucho antes de empezarme a despedir, a ese lugar adonde todos vamos, pero ni juntos ni revueltos, para descansar de este valle de lágrimas y risas, lamento si esperabas que hablara aquí de salchichas.

Embutidos en la existencia, como pasajeros del metro a la hora de salida, o de entrada laborales, pico de gallo humano, nos damos cuenta que por más que atesoremos no nos vamos a llevar nada. Nadie sale vivo de aquí. Yo intentaré llevar mi ego al vulcanizador porque vuelo, pero bien seguido me caigo, golpeándome feo, contra el suelo. Las cosas a veces se ponen color de hormiga, he visto hormigas tornasoladas y mujeres hermosas sonrojadas. Un ángel me saluda en mi camino a casa, me dice que aún no es momento y me dice hasta luego, en español. Mis pensamientos son demoníacos, porque en el fondo no me creo su santidad. Muchas veces las mujeres que aparentan dulzuras son las que gustan de decorar tu corazón con amargura, las decentes te dan las gracias, y gracias son las que las adornan.

Espero que no esperaras que hablara de comida, mucho menos de salchichas. A veces siento que entre más incoherencias aparentes digo, revelo más de mí que cuando mi discurso puede ser seguido, fluido y dizque lógico, no lo hago a menudo, ¿o sí? Si me has leído mucho podrás entenderme, y mereces aplicar para santo en el Vaticano. Qué paciencia, soportar mi insolencia verbal. Job no se compara a quien atraviesa este pantano de palabras, quizás buscando diamantes, sólo espero que hayas pasado un buen momento.

Yo sigo tratando de curar mi ego, que de tan enorme no me dejó admirar el paisaje. Fiel al vacío, me río, porque de lo contrario me pondría a llorar y la verdad ya me deshidraté. En mi impaciencia aprendí a ser paciente, en mi intolerancia terminé siendo indiferente. No me preguntes qué quise decir aquí, porque si me vuelves a ver lo más seguro es que lo haya olvidado. Un clavo saca a otro clavo, pero las personas no son de metal aunque se clavan muy profundamente. Siguiendo el ejemplo del quijote, al que no he leído ni creo leer, me embarco en proezas imposibles, en mundos increíbles, quizás para tener algo que decir o para presumir que yo también sufro.

El faquir barrigón que come tristezas para despertar simpatías. Se oye incluso un violín de fondo, y mientras un gato se hace pasar por el alcalde de Nueva York yo espero que regrese la persona que sabe alimentar mi ego y que me ayuda a levantarme del suelo. Doy gracias a Dios por las bendiciones y le pido perdón por las quejas. Me quedaré lo que tenga que quedarme, aunque, como les sucede a todos, cada día está más cerca el final. Revelaciones revueltas.

Resbalón de equilibrista

Resbalón de equilibrista

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Recuérdame

noviembre 20, 2011

No me olvides, porque yo sí me acuerdo de ti, aunque mi memoria sea mala.
No me olvides porque no me gusta que me dejen hablando solo, cuando lo que quería era hablar con alguien.
No me dejes esperando afuera, que hace frío y la lluvia es casi tan testaruda como yo.
No me olvides por favor, al menos mientras tengas el don de recordar.
Si no me recuerdan, no existo, a pesar de que respire; si no me piensan no soy, aunque digan que sea libre.
No me olvides por favor, porque se siente muy feo ser un recuerdo deslavado.
No me olvides, porque yo sí te recuerdo, y debemos hacer que este mundo sea un poco más equilibrado.

Olvido

Olvido

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Regla del mercenario con ética

julio 20, 2011

No te pongas camisetas, no te vendas a banderas, ni a corporaciones, no es cuestión de corazones, el tuyo mejor guárdalo para la persona correcta o para tu propia empresa antes de que la vendas o de que te vendan. Lo mejor es ser un mercenario con ética, ser lo más profesional posible y quedarte donde más te conviene, primero tú y después tú… Así te evitarás decepciones y mira que vale más prevenirlas porque la vida da muchas de a gratis. No es cobardía, simplemente no te dejes dominar. No vendas tu alma por un escupitajo, no importa qué tan dorado sea. Pero ten cuidado al quitarte la camiseta, si es que ya te la pusiste. Jamás te la quites en época de fríos, mira que las pulmonías matan como mata el hambre. Alguna vez me dijo una prostituta, si no compras no me quites el tiempo; pues aprende a decir lo mismo en los lugares que no te corresponden. En cuestiones de trabajo todos somos putas cuando laboramos para alguien más. Analiza las cosas lo más temprano posible, mira que el tiempo pasa rápido y como casi todo en la vida, no perdona, y como pocas cosas en la vida, el tiempo no negocia. Sé agradecido y no te hagas de enemigos, te lo digo por experiencia propia, hacerse odiar por estupideces esa es otra manera de dificultarse la vida, pero también evita la hipocresía, cuestiona la autoridad y procura no lamer botas, debe saber feo (eso no lo sé de cierto, pero lo supongo) y además da un horrendo espectáculo (lo he visto muchas veces). En fin, te lo digo para que no lo olvides, creeme hoy que estoy bastante decepcionado, precisamente por no haber seguido mi regla del mercenario con ética.

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Envejecer

junio 7, 2011

Ella sabe cómo andar entre la multitud, fingiendo demencia, desconociendo a los conocidos; y tú también decides negarla aunque no haya un gallo que cante tres veces. No hay nada por hacer, pues no se puede retroceder el tiempo, no queda más que tragar y aprender, aceptando que todos somos más viejos. Él se queja de haber entregado todo sin recibir nada a cambio. Pero para ser sinceros ella jamás lo obligó a que hiciera eso. No se vale ofrecer todo y luego empezar por a reclamar abusos y llorar arrepentimientos; mejor es sacar pecho y aceptar que uno se va haciendo viejo. El tipo del ego gigante, quien respira aplausos, decide ignorar que algún día caerá en el olvido; y esto no es ningún error, es simplemente la ley universal del destino. A veces es sutil como una caricia, otras es fuerte como latigazo, pero siempre llega el descubrimiento de que a pesar de lo que hagamos por contrarrestarlo, nos va carcomiendo el tiempo. Silencioso en una habitación fría, conoces en carne viva el significado del abandono. La felicidad duradera es demasiado escasa por estos rumbos, y ahora que lo pienso también es escaso el dinero. Si fueses un genio desde tu lámpara podrías pasarte la vida riendo, pero a pesar de eso no evitarías el irte haciendo más viejo. Tratas de robar doncellas en tu afiebrada imaginación, intentas montar caballos que ya tienen dueño. En realidad no me importa lo que hagas, mi corazón está demasiado aturdido; apenas y siento. Sólo sé que a cada momento me voy haciendo más viejo.

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La Madonna vieja

agosto 24, 2010

Rojo. Una madonna vieja en un auto nuevo. Yo en el otoño que se despide del puerto existencial sin fiesta ni jolgorio. Invierno a la vuelta de la esquina. Margaritas deshojadas y el piso no está cubierto de pétalos, más parecen cascarones rotos. El homelette (los huevos que rompió Hamlet en lo que decidía ser) cobró víctimas. Cruces que parecieron buenas en su momento terminaron siendo inservibles. El que no vive para servir no sirve para vivir (quizás es el lema profesional de los meseros, pero ni ellos le hacen caso). La madonna vieja lleva prisa. No me burlo, ella puede pensar de mí que soy un Juan Bautista con la cabeza puesta sin sentido y sin batuta. A estas alturas no sé si es la indiferencia y la indolencia las que hacen que no duelan tanto las caídas. Sólo se tienen dos mejillas y dejar que te las abofeteen después de las siete veces setenta y siete ya es demasiado. La vida no debe ser un cuadrilátero de box. La madonna vieja rebasa mi auto y yo despierto ante la desaparición de la luz roja que me impedía avanzar.

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Todo se va

julio 27, 2010

Hay trucos de magia. Siempre. Gente que aparece mientras otra se desvanece con el paso de las horas, de los días, de las tristezas y de las alegrías. Puede que sea cierto que las personas somos como barcos que se encuentran en el mar, a veces en algún puerto, conviviendo por un lapso, más o menos largo; otras encontrándose en mar abierto; naves que se saludan un instante y siguen su camino. Al final todo se va, todos nos vamos; unas veces con posibilidades de reencuentro y otra, la definitiva, para perdernos mutuamente por el resto de lo que llamamos tiempo. Los lazos de sangre son accidentales. Los lazos afectivos son selectivos. Nada dura para siempre y al final, se encuentra la separación. Quisiera que hubiera una excepción a esta regla, una sola y sólamente una vez. Sin embargo… me embarga la pena. Hay trucos de magia que no divierten y que uno quisiera negar, pero allí están. Al final siempre llega el desvaneciemiento y luego el olvido. Carpe diem para dar carpetazo definitivo y aceptar que la vida es así.

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Relatividad del tiempo

febrero 27, 2010
Perdiéndose en aquel sendero desconocido del aire Sherlock Holmes dejó de inyectarse para decir “alguien debe poseer la información”. La azafata le respondió “este avión aterrorizará en dizque diez minutos”. “Debo abrocharme el cinturón ahora mismo” dijo el campeón de peso semi incompleto que sería conducido a medias al cadalso por la inopinadamente inhóspita opinión púbica. Muchos pensaron que eso sería divididamente divertido, por eso comenzaron a bailar tap al ritmo de un vals venereamente vienés. El presidente que sería asesinado para convertirse en el mártir de San Martín hizo como que ignoraba lo que sucedía, mientras a sus espaldas vendían a tres esclavos por el precio de una gelatina. “La tierra es de latinas desangeladas, como lo son tus ideas y tus vueltas”, dijo un anciano soldado romano mientras discutía asuntos banales con un banano. “Mi corazón es un libro abierto, en blanco”, dijo el Romeo sin rosas que pronto se jubilaría sin haber amado. “Lamentablemente tu cerebro también es una hoja en blanco, en la que no me apetece escribir nada y en la que encontré más vació del necesario para la meditación” le dijo la Julieta que pronto moriría por haber amado demasiado. El san Nicolás en huelga reía mientras sus dientes caían en un cenicero, como los de Caín y un burro. “La actividad febril puede conducirnos más rápido a la meta de nuestra existencia” dijo el holgazán que no tenía prisa por llegar a ningún lado. “Nadie sabe en qué momento está haciendo historia” murmuraba el escritor incomprendido mientras deshojaba la guerra y la paz con tranquilidad. El famoso fotógrafo epiléptico apareció para tomar una instantánea para la posteridad. “El pasado debe servir para adquirir experiencia y no para intentar revivirlo… no mires atrás”, dijo un sodomita que corría despavorido mientras arrastraba a su esposa pava convertida en estatua de sal. ¿No sientes a veces que alguien intenta conducirte por un espeso pantano para tratar de alcanzar algo mientras te ahogas? Creo que la clave está en saber discernir y eso sólo se aprende con el tiempo. Como el tiempo es relativo, relativamente es cierto el hecho de que ahora lo has perdido.
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A la mitad

febrero 24, 2010

Estar a la mitad. Ni joven, ni viejo, ni ignorante, ni sabio. Ni amante ni amado, un solitario acompañado. Así sabe estar a la mitad, el gusto de la nada. Gracias. Entre la indolencia y el compromiso, entre la verdad y la mentira. Dicen que Dios detesta a los tibios, dicen que incluso los vomita. Ni principiante ni experto, ni cazador ni presa, el de las mil palabras huecas que a pesar de todo nada expresan. Eso es estar a la mitad. Entre la cuna y la tumba, sin gasolina en una carretera, vacío por dentro y seco por fuera. Estar a la mitad. Cuando el éxito te eludió por elecciones erróneas, cuando alguien te compró por una almohada en Sodoma. Los amaneceres pesan por su desesperanza, para quien se hizo adicto al sabor de la nada. Como el beso al aire y la carta no enviada. Como las candentes caricias sobre una piel anestesiada. El homenaje a un muerto, tus gritos bajo el agua. Eso es quedarse a la mitad, viviendo la vida de la nada. El momento en que despiertas suele llegar ya muy tarde, pero ya nadie te querrá, ni siquiera tu madre. Eres una sombra en la penumbra absoluta, planeando imposibles justo a la mitad.

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De amor escuché una triste historia

enero 27, 2010

El orgullo y la dignidad pueden ser cosas tan distintas como la noche y el día, y de todas maneras muchos no sabemos distinguirlos. No importa que uses gafas con cristales de fondo de botella, puede que te resulte difícil decir cuál es cual. Alguien dijo que el matrimonio no es un fin, sino un mero principio, quizás una libertad, mientras otro más me dijo que preferiría ser esclavo de un final eterno a casarse hasta que la muerte lo separe. Hay cosas que se arrastran siempre a lo largo del tiempo, entre ellas están los juramentos y las sombras (¿nada más?). Las verdades pueden llegar más allá de lo que nuestros ojos perciben, y muy poca gente sabe expresar lo que lleva dentro. En muchos ejercicios verbales podría decirte todo, sin que eso signifique algo, a la vez podría no decirte nada y con ello significar el todo. La imaginación muere o se atrofia, si no se ejercita, y nuestro mundo mata a quienes imaginan. La dulce inocente pregunta: ¿qué es en realidad la vida?, pero al responderle no deja de tragar y tragar saliva. El poeta frustrado se llega a hacer la misma pregunta, terminando suicidándose tal y como el que busca el significado de la eternidad. Ahí va la joven que se construye a su príncipe azul, sin notar siquiera que frente a ella estás tú. Miopía y tu utopía. Lo que no debe ser, jamás debiera deber y es una pena que pierdas lo que tenías ayer. El viejo iluso revive artificialmente sus memorias color marrón, puliendo sus medallas de latón viejo. El chino pidió “más aloz”. Sin que lo notara el futuro del viejo ya es su pasado, y tú sigues esperando a tu príncipe adorado. Dulcinea ignora a su quijote, todos se cansan de esperar, cansados ahora sí podemos definir la libertad: es optar por no hacer nada tratando de definir qué hacer. Yo me conformaría con hablar tu mismo idioma y permanecer contigo, pero sé que jamás será lo que no hayas admitido. El Cupido Fracasado seguía brincando y sólo se detenía para limpiar sus gafas de cristales de fondo de botella (¿y a quién le importa en realidad?).

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Por ti hoy y mañana

enero 6, 2010

Mis dotes de domador se me acabaron cuando luché con un león, y sin embargo ahora me retas a domar tu corazón. Perdí mi vocación de mago cuando me enfrenté a una experta bruja. Ahora me pides que saque un conejo de mi chistera. Ya estaba cansado de todos esos trucos y hazañas, pero por ti, querida, lo vuelvo a hacer hoy y mañana. Creí haberme quedado mudo cuando competí con la reina del verbo, a pesar de eso puedo expresarte de 42 maneras lo mucho que te quiero. Suponía que estaba cansado tras correr por todo el mundo en pos de una gacela, pero tú me pides que te siga de noche y de día antes de invitarme a cruzar tu puerta. En verdad yo creí que no volvería a hacer semejantes hazañas, pero por ti querida, lo vuelvo a hacer hoy y mañana. Mis cartas de amor las creí muertas cuando se extinguió el correo. Las promesas que hice me pareció haberlas hecho con la permanencia del viento; pero tú me pides cartas, poemas y promesas en papel y susurradas a tu oído. Sabes que lo haré por lo mucho que quiero que estés conmigo. Yo suponía que ya no tendría que hacer el ritual para conquistar un alma, pero por ti, lo hago con gusto hoy y lo vuelvo a hacer mañana. Pensé que había perdido mi fe y mi confianza en toda la humanidad, pero contigo la luz brilla de nuevo y nada me parece igual. Tengo esperanza en la gente y el mundo ya no es tan malo, al conocerme has traído contigo tu tesoro, el cual espero administrar bien. Yo creí que nunca volvería a amar a ninguna y a nada, pero por ti, querida, lo hago hoy y con gusto lo vuelvo a hacer mañana.

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