Cómo ser un buen procrastinador (en cinco sencillos pasos)

Procrastinar es el arte de “postergar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes y agradables”. Sabemos que es algo que no se da bien a toda la gente y que requiere de ciertos elementos, que con la práctica constante, pueden adquirirse.

Con el fin de ayudar a las personas para las cuales la procrastinación es algo inalcanzable, un don natural del que sólo algunos gozan, hemos escrito cinco sencillos pasos para demostrarles lo fácil que es ser un buen procrastinador.

1. Usa tu cerebro
Dicen que muchas veces la procrastinación se debe a que no nos planteamos bien las tareas que estamos aplazando. Bueno ¿a quién le importa? El principio de cualquier buen procrastinador es saber desatar las riendas de la imaginación y dejar que ésta se desboque para que caiga en idílicos precipicios de distracciones. Regresar a ese paraíso del que fuimos expulsados por culpa de una insistencia y una manzana. ¿Tienes que estudiar para un examen?, pues igual enciende la TV y mira si no hay alguna caricatura divertida, o quizá un encuentro deportivo que no defina nada, pero en el que probablemente esté jugando alguien que será la estrella del momento en un año, siempre puede haber algo interesante en TV, y si no lo hay, el surfear con el control remoto te hará sentir que el tiempo vuela. ¿Tienes que hacer el reporte anual?, ¡nah!, deja salir al botánico clásico que llevas dentro y ponte a mirar el delicado crecimiento del césped o analiza por qué realmente no existe la mala yerba, sino que es sólo yerba en lugar equivocado o en el cigarro erróneo. ¿Qué es mejor: acabar tu declaración de impuestos o gozar el momento con cervezas y amigos? Recuerda, nadie tiene la vida asegurada, y los impuestos siempre estarán allí, los amigos quién sabe, por eso no hay que descuidarlos para no perderlos.

2. No estás obligado a hacer nada
Mientras no haya nadie apuntándote con un rifle Winchester 73 en la cabeza (o con cualquier tipo de arma de fuego… o quizá de agua), con un arma punzocortante cuya sola visión corta tu aliento, nadie te obliga a hacer nada. Y si es la vocesita de la conciencia la que fustiga tu alma sin cesar, haz lo que el Pinocho original y dale un zapatazo, o bien sube el volumen de la música o de la TV y listo. Adiós vocesita. Hazle honor a todos esos hombres ilustres de la historia que lucharon por que la esclavitud fuese abolida, no los defraudes, que su sangre no haya sido derramada en vano y que sus ideales vivan hasta el fin de los tiempos (Lincoln, ésta fue por ti).

3. Enfócate en comenzar
Trata de iniciar la tediosa labor que da génesis al procrastinamiento. Sólo de esa manera descubrirás por qué te opones a hacerla. Analiza el por qué te resulta tan incómoda. Anota en un papel la antipatía que le tienes, no sea que lo vayas a olvidar y luego quieras ponerte a trabajar. Recuerda, las cosas que nos disgustan suelen comenzar mal, y lo que mal empieza, mal acaba, entonces no te expongas a hacer nada malo y sal a dar un paseo.

4. Divide en pequeños etapas
Esta es la mejor manera de no hacer nada productivo sintiendo al final que hiciste algo, siquiera el esfuerzo por hacerlo. Elabora un poco de tu trabajo, digamos medio renglón, luego te pones a hacer algo urgente (revisar el largo de tus uñas, el diseño de tus huellas digitales, el largo de los colores de madera en su cajita de cartón, etc.). Si al terminar las nimiedades por algúna causa misteriosa te acuerdas de esa labor que aplazaste, realiza otro poquito de ésta, quizá un cuarto de renglón más, entonces ponte a escuchar esas canciones que te recuerdan el momento en que comiste tu primera pizza, a mirar las nubes para encontrar esas formas enigmáticas que esconden y que revelan sólo a los elegidos o a escribir esas divagaciones que llevas en la mente. Si acaso olvidas por completo el trabajo que estás procrastinando, no te apures, siempre habrá algo o alguien que te lo recuerde, entonces haz otro renglón y repite el proceso descrito en este punto desde el principio. Nadie te podrá decir que no lo intentaste.

5. Sé completamente perfeccionista
Ok, antes de desarrollar este punto, permítanme leer lo que puse arriba para verificar que el estilo y la forma de este escrito sean lo mejor que pueden ser…

Anuncios

2 comentarios en “Cómo ser un buen procrastinador (en cinco sencillos pasos)

  1. jajajaja que pasa que me has leído la mente hoy o el estado de facebook?? no no creo jajaj
    entonces será telepatía 🙂
    Yo puedo dar un máster sobre procratination =)
    Es lo que llevo haciendo practicamente toda mi vida =)

    Me has hecho reir mucho y te lo agradezco, ahora vuelvo a estudiar un poco pero solo un poco.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s