Así fue

El peluquero afónico, que siempre quiso ser un delgado cantante de óperas místicas, barría los escasos cabellos que el calvo sin un clavo había dejado olvidados detrás de los olivos en un monte, mientras era observado por los pétreamente piadosos ojos de la Virgen de la Perversión, la cual desde su balcón se balanceaba en espera de que llegara la noche para comenzar su labor. Ella en el fondo era buena y se había iniciado en su profesión profiriendo que sólo lo hacía para no ser pobre y prefiriendo los clientes que la hacían olvidarse del dinero. Después se convenció que ejercía por mero amor al arte, aunque esto nunca lo aceptó del todo. El dinero era un vil pretexto, se arrepentía, sin embargo, de no haberles cobrado al primo que la inició y al novio con el que perdió tres años de su vida. Lo que siempre me llamó la atención de ella era que, a pesar de su experiencia y fama bien ganada, tenía intacto su orgullo de doncella. Por eso de cariño se le llamaba Virgen. Pero no hablemos de dinero ni de orgullos, y tampoco de fantasías, porque eso hoy me pone triste. Mejor imaginemos un poco que en el mundo hay justicia y que somos lo que siempre soñamos de niños. Que la verdad que exigimos no nos molesta y que coincidimos en que la ambición desmedida no es buena para nadie. Mejor despertemos o desesperaremos. Aún no era de noche y yo ya estaba soñando. Me hubiera gustado escribir que desde que soy indolente ya no tengo nada qué decir. El sonrosado cura venerealmente enfermo llegó a la peluquería y pidió cortésmente que se le hiciera el mismo corte de siempre. De reojo miró a la Virgen en el balcón y con pena recordó que ella se negaba a servirle, sin importar las ofrendas que él le hace. Aún no era de noche y todos, excepto el peluquero afónico, esperábamos que la luna impusiera su luminosa soledad en el reino de la oscuridad.

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4 comentarios en “Así fue

  1. unos personaje muy originales, sobre todo la virgen, me gusta ersa mujer que guarda ese orgullo de doncella intacto.

    soy de las que pienso que una puede perder la virginidad cada vez que hace el amor, sólo hay que querer imaginárselo y creérselo… todo está en la cabeza.

    biquiños,

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  2. Un peluquero que quiere ser cantante de ópera, una virgen que no escucha las plegarias del cura, que a su vez quiere seguir siendo como siempre mientras el resto de los clientes esperan recordando cuantísimo pelo tenían de niños y que calvos lucen ahora, además sin un clavo… buuuufff MOB ¿de verdad has entendido algo mientras escribías? suena a … pues no se … de estos sueños surrealistas en los que todo puede ser casi cualquier cosa;-)

    Un besito MOB

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    • Es algo así como el Lobo Feroz que se hizo vegetariano al notar sus altos niveles de triglicéridos trogloditas, y de los cerdos emancipados que decidieron comportarse limpiamente a partir de entonces, cuando el entonces era una tarta de tres pisos que solía venderse entera, con desastrosa certeza. Es como los políticos honestos que prometieron lo que no querían cumplir y comenzaron a perder su inocencia para convertirse en líderes mundanos de verdad, mintiendo. Tronando se tornaron en verdaderos marranos que nada tenían que ver con el lobo Feroz. Es como el mundo, los sueños son más coherentes que la lógica impuesta a quienes respiramos mientras laten nuestros corazones. Es algo así María… creo. Un fuerte abrazo, sin duda.

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