Su icidio

Mi icidio será el acto de la mayor libertad personal… o eso es lo que creo
Tu icidio será algo que muchos de nosotros no comprenderemos
Su icidio poco nos importará si nunca le conocimos
Su icidio será doloroso para muchos si acaso es hermosa
Nuestro icidio sólo será una locura, de pareja o colectiva, pero locura de cualquier manera
Vuestro icidio suena a algo fuera de época
Su icidio es sólo un concepto, nadie se va antes ni después de la fecha establecida.

Hay quienes han intentado sin éxito quitarse la vida más de seis veces, y siguen viviendo.
Hubo quienes no lo buscaron y murieron repentinamente.
Pareciera entonces que no existen los suicidas. Pueden ser personas que llegaron a su final de manera aparentemente voluntaria, que de no morir así hubiesen muerto de causas oridnarias.
Cada quien tiene su momento, creo, aunque al final la pregunta principal siempre será: ¿qué es lo que impide cada día que nos quitemos la vida? O si lo quieres en positivo: ¿qué es lo que nos motiva a seguir vivos?

Entonces lo sabrás

Cuando las modas comienzan a serte ruidosas.
Cuando la masa te resulta demasiado insoportable.
Cuando eres la pieza que no encaja, aunque hables el mismo idioma que los demás.
Es porque comiste la manzana prohibida.

Cuando eres demasiado joven como para estar muerto, y demasiado viejo como para disfrutar el caos.
Cuando de las ciudades sólo notas la avaricia, el egoísmo y la ruina.
Cuando sabes que todos somos iguales sin importar fronteras o islas en la historia.
Cuando quieres seguir cambiando las cosas aunque estás convencido de que es un imposible.
Cuando sabes que la decadencia es inevitable y ya es parte integral del aire que respiras.
Cuando recuerdas mejor las memorias lejanas que el presente inmediato.
Sabrás lo que siento hoy.

Cuando la música del día sabe a vomitada y no te dice nada.
Cuando el pasado es dorado y necesitas drogarte para no enfrentarlo.
Cuando encuentras la salida, habiendo dejado de buscarla.
Será momento de remojar tus barbas y empacar.

Cuando el enamoramiento es un estado ficticio e ilusorio.
Cuando sólo te calienta el sol y aceptas estóico los insultos de la impotencia.
Cuando la era digital te envuelve en su simulación.
Sabrás que de verdad está cerca el final.

Cuando por fin te enteras que el sentido existencial es aceptar el sinsentido.
Cuando aceptas por fin la vida, tal como va, tal como viene.
Cuando esperas con ansias atestiguar otro nuevo día.
Lo más probable es que en dos segundos más estés muerto.

Identidad

Enamoramientos unilaterales y monógamos.
Ilusión, un truco nada por aquí, nada por allá, el espejismo en el desierto para el que se muere de sed, todo en un teatro vacío.
Corazones estrujados, son el pavimento de nuestras calles.
Obra de sombras y música que en nada se asemeja a la de Tailandia. Demasiada Disneylandia, demasiado aislamiento de la realidad.
Enamoramiento del avestruz que tiene la cabeza cadavéricamente blanca de tanto conservarla bajo tierra.
Y creí que eso es amor…
Ideales inalcanzables que revolotean entre el Olimpo y las más melosas comedias de Hollywood.
Werther se cortó las venas con las páginas de una novela rosa.
El primer choque con la realidad fueron unos senos bien formados en una película y una revista guarra titulada “La noche de bodas”, vil pornografía de secundaria.
En el lugar de donde vengo no hay suficientes escuelas y sólo hay como tres maestros… con vocación.
Pasan los años y la pieza no encaja, pero el hombre es un ser social por naturaleza. Lo dicta la especie, lo lleva en la sangre.
Sin embargo en las ciudades todos estamos aislados, parecemos náufragos desesperados por asirnos a algo que flote. Cualquier cosa.
Creer que tus manos vacías tienen algo que ofrecer es sólo un sueño, en ellas nada más que aire y falsa ilusión.
Una vez que despiertas y mientras te alejas te cantan la barca de oro y si estás a la distancia no falta quien llore por la canción Mixteca y extrañe los tamales dulces y salados.
El mundo es grande, hay mucha gente, pero el que no encaja nomás no encajará, por más vueltas que dé, hasta que se entere que es como los demás, y entonces, si no se fija, pierde la identidad y empieza a brincar como los borregos, a ver salmones nadar, en sentido contrario, corriendo en la dirección corriente.
Llega un momento en que no puedes ser más que tú mismo, no importa qué camino hayas tomado, ya no hay marcha atrás.
Fundido en vida con el todo o esperar a ser parte del todo hasta después de morir.
El ángel que cayó más bajo se ríe desde su trono subterráneo, al menos él ya está acostumbrado.
Dizque más vale ser rey en el infierno que uno más en el cielo.

El carrusel del absurdo

Los ojos fijos en el lado equivocado, deseando lo que NO se puede tener, y teniendo sólo para llenar el vacío.
Cometiendo injusticias, alimentando ilusiones mal acuñadas; sólo para mantener el ego ocupado.
Pagando las culpas al mismo tiempo que las cometemos, comiendo corazones que no nos importan para tratar de alcanzar los que nos son negados.
Escalones palpitantes que de manera innoble pisamos.
Ignoro si con el tiempo todo esto disminuirá o si tendrá fin; mientras tanto nos comunicamos con nuestros propios ecos, añorando lo que no nos pertenecerá.
Esperamos mientras hacemos que alguien más pierda la esperanza.
La edad en sí misma no da sabiduría y por lo general nos hace más idiotas.
La universidad de la vida se paga lamentablemente con experiencias dolorosas y, peor aún, ahí no se tienen vacaciones.
Ensueños de castillos con torres de marfil, finales rosas y protagonistas ideales; sueños que al despertar con el frío balde de la realidad se convierten en amarguras.
El viento viene y va, los años se quedan, la arena se acaba y pronto seremos tierra.
Tiempo hay para recapacitar, pero a nadie parece servirle la razón cuando el corazón se ata a un capricho.
Quizá el desperdicio es el verdadero motor de nuestras vidas y de nuevo en el mismo punto del círculo.

Round_350

Sin embargo, el mundo no es tan feo

La ancianita con su hija no tan vieja, ésta llevando el paso bien aprendido de aquella. Con sus alas bien cortadas durante el transcurso de los años, la hija desde el día en que intentó volar un poco; ahora no tiene más objetivo en la vida que envejecer con su ancianita madre.
El bebedor de martes a domingo, quien para curar la resaca decide beber también los lunes, soñó un día que volaba, pero por fortuna descubrió oportunamente que le teme a las alturas.
El puntual hombre de 9 am a 7 pm, que por lo regular se quedaba trabajando hasta las 10:45 pm, recibe de la empresa una placa de latón con su nombre, en agradecimiento a sus 35 años de estar plantado en el mismo lugar, viendo desfilar como directores a los parientes del dueño.
El policía con un balazo en el ojo, lanzó su último suspiro interrogante hacia el mar de las dudas, en su botella iba flotando el mensaje de “’qué hice mal si hice lo que me dijeron que hiciera?” Su comandante sólo se encogió de hombros tras el deceso, mientras se guardaba el corrompido dinero en el bolsillo y elegía tranquilamente al sucesor del muerto.
El chico de secundaria, de esforzadas calificaciones perfectas, no pudo soportar un siete en recreo ni que su pretendida Julieta le dijera que no. Llegó a casa cabizbajo y esperó a que mamá se fuera al mercado, luego de quitarse el cinturón, con él de una viga quedó colgado, por última vez.
Y sin embargo el mundo no es tan feo.

Mujer fatal

La inocente sonrisa, natural, caprichos internos, huracán devastador en un bello cuerpo.
La famosa caja griega le fue dada a esta mujer, que baila toda la noche, y si puede hasta el amanecer.
El hombre sabio decide vender su alma al diablo y ofrendarle a ella todo su conocimiento.
Perder el seso por un breve momento de pasión.
Salomé recibe bien servida otra cabeza en una bandeja.
El que ya pasó por ahí intenta advertirte, gritándote como se grita en una película muda, pero nadie experimenta en cabeza ajena.
Dulce fruto prohibido, el pago tendrás que hacerlo con demasiados intereses, más adelante te preguntarás si valió la pena.
La carne es débil, y trémula reincide en el pecado.
Las espinas de la rosa siempre son molestas y tú decides coronarte con ellas.
Pasas tus propios límites y prolongas muchas veces el final que te has propuesto.
Es adicción a la aventura que no puedes dejar pasar.
Cuentas tu historia en el tren, al psicólogo enano que predice exactamente lo que seguirá.
No eres único, muchos comparten tu caso, y ella no es la única femme fatale.
La cruz de neón arde en el callejón, el ejército de salvación marcha, sin poder ayudarte.
Al final ella dice: “Sube a tu Alfa, Romeo, y veamos hasta dónde llegamos”, ella termina en otros brazos y tú lloras por lo perdido.
Las hermanas de la caridad lloran contigo.
El orgullo y la virginidad son difíciles de recuperar.
Relatas tu historia pero nadie la tomará en cuenta. Creerán que es una leyenda de tu febril fantasía.
Te pierdes con la niebla, penando como las almas sin consuelo.
En el mundo muchas historias como la tuya terminan, y otras tantas apenas inician.
gilda

Uno más

En el territorio de los tibios vomitados por Dios, donde todo huele a las alas quemadas de los ángeles caídos, me descubrí cansado y sin ánimos de ir contra la farsa.
Había intentado quitarme el velo que todo distorsiona, ese que pinta cosas distintas ante tus ojos.
Intenté salir del fango en el que me hundía a cada paso, traté de olvidar los errores que cometí por tratar de ser alguien distinto.
Pero todo fue un mal sueño.
Al despertar descubría la misma situación: nada es tan malo como para no ser sobrellevado, y nada es tan bueno como para luchar por ello.
Yo soy otro más.
Me cansé de las palabras decisivas que no producían cambio alguno.
Me perdí de las promesas que se pierden en el río de los segundos.
Noté mis manos y descubrí que construían blasfemias de oro, mire a la multitud que me rodeaba y me vi más solo.
Esperé la redención sentado, agotado.
La esperé y ella jamás vino hacia mí.
Busqué respuestas en mis semejantes y encontré más dudas e inquietudes.
Traté de llamar al que me dijeron que tenía todas las soluciones, pero él fingió estar ocupado.
Dirigí mi vista a mi interior, dominando el miedo que me daba ese abismo, pero sólo encontré tinieblas.
Todo carecía de sentido no había dónde apoyarse.
Vagué por las calles ignorando las miserias ajenas, caminé sin compadecerme de nadie.
Atestigüé debilidades aun en aquellos que presumían de solidez.
Sólo sentía que era uno más.
Pero volví a despertar hacia el primer sueño. No podía resignarme, decidí desempolvar mis antiguos ideales.
Ya no espero que todo cambie, ni siquiera quiero revolucionar algo; aunque ya no puedo esperar sentado diciendo que soy sólo otro más.
No te daré mi resolución, pues de nada te serviría, únicamente quise compartirte mi confusión, para que sepas que lo que sientes no te es exclusivo; para que sepas que ambos lo sentimos y que podemos compartirlo.
Así fue y así será por los siglos de los siglos.

Renuncia

Ignoro cuáles sean tus ilusiones, de hecho sin notarlo has borrado las mías.
El camino que tenía yo tan seguro terminó en un callejón, de esos que no tienen salida.
Dices que quieres estar conmigo, cuando en el fondo no me soportas, ¿por qué se necesita perder algo para entonces realmente valorarlo?
Mi memoria es mala, pero mi rencor a veces parece de acero, por esa razón es probable que jamás me dejen cruzar las puertas del Cielo.
Ojalá no dijera todo lo que pasa por mi mente, ahora sabes porqué de la mesa de juego siempre salgo perdiendo.
La responsabilidad es compartida, si es que hay culpable, lo somos quienes estuvimos involucrados.
El juez es parte y además comparte todo, excepto la sentencia.
Tras el atraco el botín fue dilapidado y como siempre en esos casos sale ganando quien no intervino en la historia.
Nadie sabe para quién trabaja.
Por eso me gustaría presentar mi renuncia oficial, por triplicado, para que ya nadie piense que quiero continuar.
Por eso me voy, y aunque me veas yo estaré en otro lado, lejos aunque me escuches platicar.
Todo lo que tomé consciente o inconscientemente lo he pagado con intereses, y no estoy dispuesto a pagar los platos que rompen otros.
Me tomaré el siguiente tren hacia ningún lado, y ahórrate mejor el dinero de la despedida y las intenciones, que más tarde los puedes necesitar.
Te dejo poquitas palabras y buenos deseos, y lo más limpio posible el espacio vacante, que otra persona pronto vendrá a ocupar.
La fila de los que esperan llegar en ti es larga.
¡Buena suerte para todos!