Carretera (las distancias)

Era mucha la distancia entonces. Pero yo recorría la sinuosa carretera desde la madrugada con el fin de llegar a ti.

Sorteando los accidentes, maldiciendo a los inconscientes, parando sólo por combustible, y de inmediato a retomar la ruta. Escuchando canciones, elevando oraciones, inventando lamentos ante los lentos cambios del odómetro. Asegurándome que esta vez todo sería diferente.

El mediodía me hacía ver acuosos espejismos que bailaban sobre el asfalto,  mientras el frente del auto iba coleccionando inocentes insectos. Yo ni me inmutaba, nada me desviaba de mi objetivo imperdible: estar contigo lo más pronto posible.

Y cada que llegaba puntual al lugar acordado para nuestro encuentro, era para esperarte, reventando yo por dentro, porque tienes la costumbre de llegar siempre tarde. Para sentirte más importante, o interesante, recorrías tres calles a una velocidad tal que un caracol aturdido te podía rebasar.

Cuando por fin te veía, cuando llegabas conmigo, no me dejabas ni abrazarte, y solías tener prisa porque otros asuntos te comprometían. Pero eso no lo notaba yo en ese momento, no me contrariaba ni un poquito, porque estaba embriagado por el licor de la felicidad producida por tu cercanía, que al menos era física, meramente newtoniana y platónica.

Transcurridos menos de 30 minutos contigo, siempre te tenías que ir, y no me quedaba otra más que regresar a la carretera, solo, en compañía de mi alma vendida. Libremente enfadado, habiendo dejado la felicidad en algún lado, tenía que recorrer otra vez los mismos kilómetros, pero en la dirección contraria.

Mi vuelta a casa era un recorrido más lento que el de la mañana, manteniendo esa velocidad reglamentaria para los que no quieren despertar. Así fue la rutina por años, tantos trayectos que si los uniéramos me hubieran llevado sin problemas a la luna, y de regreso.

Hasta que un día subí al auto, y la madrugada me me condujo a otra carretera distinta, que me alejó de ti.

Es mucha la distancia ahora. Sigo viajando, incrementando la separación entre tu persona y la mía. Olvidándote a 110 kilómetros por hora.

Así es la cosa.

http://en.wikipedia.org/wiki/File:Mexican_Federal_Highway_76.png
http://en.wikipedia.org/wiki/File:Mexican_Federal_Highway_76.png
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s