La princesa tirana

En las ruinas de la mazmorra, sintiendo el sol que de su boca sale. Dime cuánto tienes y te diré lo que aquí vales. Deificando a idiotas al por mayor, incluyendo al que nunca tuvo madre, el panfilismo es pecado y aquí los eufemismos rigen el lenguaje. Sin embargo desenfundo mis palabras polivalentes y muy flojas para ser espadas, muchas veces hablo sin decir nada, escucha pues al que con frecuencia encalla. Se entreabren los muros envejecidos, recordando el futuro de tus piernas, quince necios realizan su pago, para descubrir que todo es en vano. Marie juega con Juana en el patio, mientras su ama juega con los polos de una pila. Yo no invito a hacer lo que jamás haría, dejo de buscar a la que ya está bien perdida. El ungüento pangermano que vende un gamberro es tan falso e irreal como el poeta financiero. Mi amor es un correinado, tú y yo al mismo tiempo, yendo hacia el mismo lado. La mortinatalidad va en aumento y yo hago lo que puedo, no lo que debo. Lluvia de piedras para los inocentes que son sentenciados por ser distinto a los tuertos y a los mutilados. El temple del oro se da con el fuego, el del hombre, dicen, con el sufrimiento. Yo sólo pinto lo que veo, como el alce sin ardilla yo quiero vivir contento. La virginal inocencia se resiste a entrar por tu ventana de malicia, sin embargo te amo en contra de toda profecía. El lugar está repleto y no puedo verte a solas, prefieres al ejército seco de los que te adoran. No soy nada oportuno y no conozco ni la hora. Tu agnóstica y enigmática persona se emociona al ver a los que ante ti se postran. Los castigas con el dolor de la duda, yo cavo mientras vivo mi propia tumba. ¿No es acaso lo que buscas? La manivela del ensamble está de buen talante, la hortaliza se quemó en la noche de san Inclemente. En el entrecoro dos vampiros apuestan si mi pregunta quedará sin respuesta… ¿Eras la correcta? El cartógrafo miope entrega un mapa de mi alma en tanto prendes fuego a tu guirnalda. La victoria se extravió en el laberinto de la sinrazón. Sólo tienes una barata imagen del amor. Degustas bajo las estrellas el sabor de mi cariño robado, pero al final hasta eso te hace daño. Publicas todo lo que no debes decir y la oscuridad te sirve sólo para transgredir. ¿Qué fui para ti?

scarlett

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