Susurros (“proteger la libertad”)

Todo oscuro y de nuevo ese susurro. Hace siete días, cuando por primera vez lo escuchaste, creíste que se trataba del radio o de la TV, pero ambos estaban apagados. “Fue mi imaginación”, te dijiste entonces. No mucho después lo escuchaste otra vez, eran ininteligibles voces cerca de tus oídos, delicadas, pero apremiantes, impacientes; como cuando alguien te advierte que no entres ahí, porque ahí es donde guardan a los terroristas rabiosos que fueron capturados antes de explotar(se).

No, el susurro no tenía nada que ver con la música que oyes. El susurro se hizo perceptible en distintas ocasiones: mientras ibas por la calle buscando pokemones, en el supermercado cuando comprabas tus nutritivos alimentos congelados, durante la práctica de tiro semanal, en la iglesia durante el sermón (que hablaba sobre los bienaventurados que siguen al Señor), al destripar zombies en tu nuevo videojuego y seis veces antes de dormir.

Esta es la sexta, antes del sueño, no hay nadie alrededor, y es la misma voz, apurada, pero con sonidos de palabras que no puedes entender. Como si hubiera mucha interferencia.

De repente el silencio… La vocesita susurrante se interrumpe abruptamente, una muerte súbita; antes simplemente callaba, como tras decir lo que quería, ahora fue cortada. Así de golpe, como derechazo fatal del campeón natural de los pesos pesados.

Enciendes la luz, das un vistazo a tus redes sociales, quizás alguien de tus contactos y amigos (98.9% de los cuales no conoces personalmente) ha oído también susurros semejantes, pero nada, todos hablan de lo mismo de ayer, pero acerca de diferentes personas. Como siempre.

Intentas dormir de nuevo, sin más susurros, escuchando solamente tu reproductor de música descargada que funciona 24x7x365.

No más susurros, mañana podrás ir a votar con una mente clara tras un descanso reparador, y hacer lo que te corresponde para decidir por tu país, protegerlo de los malos y los invasores, acabar con los raros y villanos internos, y hacer lo posible por que se eliminen todos esos que son enemigos de Dios y de Jesús. Hay que proteger, e imponer, la libertad a toda costa.

fam

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s