Paz

Sin importar cuántos pasos dé, qué tan lejos vaya, siempre siento regresar al mismo lugar.

Pasan los años y no logro entender que el 2 + 2 siempre resulta 4., la aritmética y el álgebra siempre me fallan, y más me falla la percepción sentimental.

Me distancio y en cualquier sitio escucho tu voz.

No quiero más ecos ni ese tipo de sonidos, ¿hasta cuándo encontraré mi paz?

He sido rebasado demasiadas veces, y he caído otras muchas más.

Me levanto para volver a caer, síndrome del tapete, y de nuevo me levanto.

No me arrepiento en realidad de tanta tontería, aunque sí quisiera aprender, descifrar tu misterio o de plano dejar de preocuparme.

Ansío tener paz.

Conocer la maldad del hombre no es sabiduría, como tampoco lo es querer probarlo todo.

La inteligencia al final es pura vanidad, la razón es un banderín que se deslava, pero la experiencia de algo ayuda.

No importan las medallas y los trofeos, sólo quiero encontrar la paz.

Mis oídos suelen ser sordos, pero sigo escuchano tu voz.

Espero hallar pronto el camino a casa y por fin descansar.

Quiero saber qué esperas aún de mí.

Quisiera ver sólo aquello que bien vale.

El tiempo se acerca y no me siento preparado.

¿Alguien realmente lo está cuando casi encuentra su propia paz?

Sólo a ti suplico, sólo a ti ruego.

Dicen que la vida es jugar, y nunca me gustó el juego.

Ojalá descubra pronto la ruta correcta, para llegar a casa y tener paz.

 

 

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