Acero y papel

Imponentes estructuras de metal adornando la moderna avenida

Firmeza y solidez percibe todo el que las ve o quien las admira

Algunas de ellas empiezan a oxidarse, pero no te preocupes, están bien hechas

Algunas muestran curvaturas delirantes, mientras otras sólo líneas rectas

El testigo caminante se siente débil y pequeño al pasar cerca de ellas

Las mira y algo le recuerda que jamás tendrá suficiente fuerza

Sin embargo, fui testigo de un personaje que decidió retar a esas estructuras

Que pretenden ser un eterno homenaje de nuestra extraña cultura

Y con la destreza manual que caracteriza al hombre desde mucho antes de la Eretz Israel

Ese individuo dejó sobre el frío acero su modesta obra: un barquito de papel

Me recordó la historia de David y Goliath, y me sentí bien, porque hice una apuesta correcta.

Septiembre 2005

boat

Anuncios

mr. Dolls (juebebes)

Pasa el tiempo, y en su andar agarra carrera y se acelera. Todo es más rápido conforme se arrancan más hojas del calendario y los años se pierden en una especie de caño espacial. Desde alrededor de mis 20 viví experimentos existenciales, muchos de ellos accidentales y poco gratos. Por no aceptar la diferencia, y como castigo a la altanería moral, llegué a caer a un nivel más bajo que el del bajoalfrombra. Poca variedad de sustancias ajenas, sin embargo, pero el alcohol, supuesto siervo para pasar un buen momento, tiende a convertirse en el amo. La eterna lucha con la botella que Leonard Cohen menciona en alguna canción.

Beber para vencer o ignorar la timidez, usar el lubricante social para hablar con aquellos que si estamos sobrios nos provocan alergias y salpullidos; beber hasta aullar ridículamente como hombres lobo sin equilibrio, marcando territorio urinario en cualquier esquina y hasta en el gran periférico mismo. Beber para huír, para armarse de valor y perder todo en un sueño. Beber en ese lapso entre eras, de la llamada absurda a las tres de la mañana, a la texteada ridícula en el dispositivo inlámbrico, a la misma hora, buscando la conversación de una dama hermosa, nunca a  caballeros.

Así las charlas en apariencia funcionales, las más de las veces olvidadas al amancer. En ocasiones, no pocas, la cruda moral y, a mayor edad, también con resaca física. Las ultimas siempre acompañadas de un incómoda paranoia y ansiedad, similar a la de la intoxicación aguda con cannabis. De esa manera fui perdiendo las amistades superficiales (aunque una sno tanto) y los conocidos, se fueron con la brisa de la cerveza y del tequila. Las ligeras casas de paja donde habitaban esas relaciones sociales fueron derribadas fácilmente por el soplido del lobo que miente, aunque se crea que siempre se dice la verdad, cuando se llevan más de 15° en las venas. Pero atención, no siempre se miente en ese estado. Moraleja: los amigos se cuentan con los dedos de una mano, y los que se fueron sin morirse con trescientos pares de ábacos.

De las cosacas ingestas etílicas semanales, pasé a las quincenales, luego a las mensuales, trimestrales y anuales. Como en las matemáticas exactas, siempre obteniendo los mismos resultados. El mando no lo suelta la botella, aunque te engañes pensando lo contrario. Se pierde mucho más de lo que se gana, si es que se llega a ganar algo.Igual todo me sirvió para entender más las novelas de Bukowski, exceptuando este punto, la experienia no valió la pena. Contrario al cuervo de Poe,  el “nunca más” no se dice con sinceridad. A pesar de haber creído entender la lección tras conocer el fin de la amistad de Scott Fitzgerald y Hemingway (y el fin de sus propias vidas), parezco de los canes (no galos) que regresan a sus vómitos, no sé si por olvido (para ponerlo decorosamente) o por mera estupidez (para ser sinceros sin adornos).

Esto está escrito en la mayor sobriedad, a pesar de parecerse mucho a lo escrito bajo el influjo de las bebidas espirituosas, recordando a algunas personas que siguen respirando, pero que ya no están en mi círculo (vicioso).

Aunque nunca he visto elefantes rosas, aparte de los de Dumbo en el cine, he pagado alto el precio de jugar al domador con el alcohol. Este cada vez más rápidamente dictador abusivo y más dañino, conforme pasan los años. Igual que el tiempo.

dolls

Nadie sabe lo que tiene…

Qué orgullosa lucías cuando caminabas a mi lado, en los tiempos que yo te miraba por encima de mis hombros.

Qué brillantes sonrisas iluminaban tu rostro siempre que estábamos juntos, antes de que descubrieras que yo estoy tan incompleto.

Qué voracidad se veía en tus ojos cuando preguntabas por mi vida, cuando querías descubrir todo de mí, apreciando incluso las fallas que no se pueden ocultar.

Pero sólo fui capaz de ver todo eso en ti hasta después de separarnos, cuando seguimos diferentes rutas y ya no había manera de volver.

Qué poco valoré tus ideas cuando estuvimos cerca, entonces nunca presté atención a tus palabras, salvo a aquellas que eran elogios o preguntas sobre mí.

Qué insoportables me resultaban tus amistades, de quienes te aislé durante nuestra relación. En un principio simulé que eran agradables, pero estaba tan seguro de ti que las desterré, haciendo que sólo giraras en torno a mí.

Ya no estás, y es ahora cuando más te aprecio e incluso te necesito. Mi pozo seguirá abierto aunque ya no se ahogará nadie en él. Ya no estás, y no hay forma de rellenar este hueco en mi alma, pues tiene tu figura y nadie más puede encajar. De ti sólo me queda el eco de tu voz en mi mente y la memoria de tu hermosura. Un gélido frío usurpó el puesto de la grata calidez.

No sé qué hubiera sido de nosotros de haberte yo valorado desde el inicio, pero igual todo se hubiese desgastado y termináramos igual de distanciados como ahora.

De nada sirve formular hipótesis con tela de fantasía. Quizá lo mejor sea olvidar.

tree

Apocalipsis, ¿a poco?

Casi todo privatizado, casi toda la riqueza en manos de muy pocos y los muchos además de vacíos, descontentos, pero con la mente bien entretenida, perdida en el país de las Taras. Lo que no es del todo privado, está sindicado, pero los sindicatos ven por los intereses supremos y los de abajo, al carajo. Todo agrupado, todo en conjunto, grupos y organizaciones. Adiós a la independencia real. Uh uhhhhh. Arrodillados ante la tecnología y las efímeras maravillas de mierda, descartables, hechas para no durar y ser sustituidas por otras casi iguales, tan brillantes e inútiles como sus predecesoras. Las 70 vacas flacas en el sueño del nuevo faraón, tan fanfarrón él, quien trata de mantener su insomnio dopado en pantallas planas. Shirley Temple no fue por siempre niña, y Michael Jackson menos; nadie lo logra, por eso Nunca Jamás se llama así. El último cierra la puerta, pero el problema es cuando se olvida que hay que cerrarla DESPUÉS de salir. Azotes de puertas y 20 latigazos más al pobre chico clavado la cruz. Todo para nada, pero se aplauden sus buenas intenciones.

Apocalipsis ¿a poco?

Suficiente tengo con mis propias faltas como para hacerme cargo de lo que tú perdiste. No es el fin, las épocas siempre han sido así… está en los libros. Es una pena que te de fobia leer. Anda, sigue buscando Pokémones, festejando los amañados goles y arrancando hojas al diccionario virtual de tu reloj que por mucho que presuma, sólo sabe dar la hora. Las ratitas en su laberinto tampoco encuentran la salida. Uno no puede ser lo que no es, no importa qué tan bien le ajuste a uno el traje de piel de oveja, y aunque me he forzado a encajar, nunca lo he logrado. El dinero plástico a la alza, y al mismo tiempo cada vez vale menos. Todo es virtual, hasta el amor (aunque creo que éste siempre lo fue). Y vendrán revoluciones, cambios, pero al final todo se repetirá. Ahora somos muchos, demasiados, extremadamente juntos, pero islas al fin y al cabo. La frase que se me tatuó en la memoria: “para sobrevivir: yo no te pelo, tú no me pelas, y ya está”.

delicias

Pequeños perros (adiós adjetivado)

El séptimo enano saca de paseo con demasiada frecuencia a su perro miniatura, pues hay muy poco espacio en su departamento, ubicado en el vertiginoso piso 47 del edificio Lilliput, diseñado por la arquitecta Lilith del Edén, máxima exponente del postmodernismo tardío. Yo los observo, tratando de evadirme del momento y de tus palabras, mientras soy observado con indecorosa avidez, digna de caníbales, por un trío de policías corruptos.

Cocodrílicas lágrimas brotan de tus precámbricos ojos, mientras baratamente me dices adiós, a mí, a quien indiscriminadamente llamabas amor.

Tu ártica sangre fluye por tu gimnástico cuerpo, que ahora gira exclusivamente en torno a una primitiva fisiología, a la que sólo tienen acceso esas nóveles manos de quien perjuramente te promete ser absolutamente sincero. Es ese nuevo alguien que avariciosamente posee en el presente tu hirviente corazón, y todo lo demás de ti.

Totalmente obnubilado, debido a la sinrazón incandescente de tus palabras hirientes, te digo adiós, deseándote suerte. Y cuando con parsimonia te alejas, los policíacos agentes sagaces se acercan sigilosamente a mí para sacarme el difícilmente ganado dinero, por haber aparcado erróneamente el auto en un lugar estrictamente prohibido.Culpa meada.

Así es la vida, son gajes desgajados del oficio.

dog

Perfecta utopía perpetua

Sería mejor el mundo si todo fuera como en un viejo Western, pues allí se diferencian bien los buenos de los malos. En la realidad pocos son buenos, y aún estos siempre tienen su lado malo.
Sería mejor todo si un Dios de amor y justicia en verdad existiera, en lugar del supuesto prototipo de esta especie de dos patas que carece de toda lógica, teniendo el supuesto don de la razón. ¿Quién sabe?, igual todo lo que vivimos es una venganza de Zeus por haber dejado creer en él.
Las cosas serían menos feas si dejáramos de lado las etiquetas, por más obvias que estas parezcan. No más capitalistas, izquierdistas, heteros u homos, judíos o palestinos, sino sólo personas.
Al final que cada quien crea y haga lo que quiera, pero sin tratar de imponerse, convencer ni joder a los demás. Siempre habrá un Robespierre o Marat, tratando de convencer a los demás, a guillotinazos, de las bondades de los derechos humanos, de la libertad, la igualdad y la fraternidad.
Las cosas serían mejores, si todos siguiéramos una justicia general, inclusiva y equilibrada, basada en el bien común y en el beneficio absoluto del mundo.
No más paternalismos, no más explotaciones. Imagina…
Pero en esta vida todo es relativo, incluyendo el absoluto de la relatividad.
Por esto lo que digo no son más que palabras, palabras, palabras, la perfecta utopía perpetua que nunca se podrá realizar.

Incompatibilidad (desconocidos artificiales)

El tiempo que he vivido desde que te conocí ha sido dictado autoritariamente, pero sin exigencia aparente ni comprobable, por el ritmo de tu propio reloj tiranológico nuclear.

Las rutas que he tratado de seguir han sido las indicadas por tu brújula, cuya aguja parece la hélice del biplano del Barón Rojo, enriquecida con metanfetamina.

Por ti he esperado, haciendo de la paciencia un desastre y de la desesperación un arte.

Tú, tan fijada en el pasado, dejas morir el presente, pudriendo de antemano los posibles frutos del mañana.

Y yo, tan tarado, que me sigo mareando por seguir dando vueltas en tu círculo vicioso.

Llegó el tan nefasto día de las recriminaciones, decir “yo todo te lo di” y oír la respuesta de “yo jamás te pedí nada”.

Bien pagados los dos.

Uno quiso saber quién iba a escribir la historia de lo que pudo suceder, la otra siempre quiso escribir la historia de lo que fue y lo que jamás sería.

Así sucede que tras quererse tanto, dos nuevos extraños artificiales, se separan con amarga espuma del mar de la rabia y la comezón irrascable del rencor. Se separan heridos, ardidos bajo el quinto sol y como viviendo en el sexto infierno.

Dos seres con visiones distintas, ahora esforzándose en desconocerse, breves compañeros de viaje, que al descubrir el mutuo cobre se dieron cuenta de que no tenían nada en común, ni la corriente eléctrica de sus impulsos.

De aquel cariño forzado, convertido en adicción, sólo quedará, si bien les va, la indiferencia y el mal sabor. Ojalá hubiesen visto a tiempo los signos en la carretera de la incompatibilidad.

Fácil y difícil

Es fácil hacer promesas, lo difícil es cumplirlas. Es bien sencillo decir ‘para siempre’ y ‘nunca’, eso es tan sencillo como decir cosas bonitas cuando ardes con pasión, a menos que seas Juana de Arco.

Lo difícil es seguir siendo tú y mantener vivos tus sueños.

Es fácil hacer amigos, lo difícil es conservarlos. Es sencillo ver una estrella, pero imposible alcanzarla, pues no es más que el eco luminoso de algo que fue un sol, ahora muerto, desaparecido mucho antes de que se inventaran las mentiras.

Es fácil amar y odiar, esos no son más que sentimientos hermanados que seguido experimentamos. Es bien sencillo juzgar y condenar, así como es difícil soportar ser juzgados.

Es fácil sentirse casi perfecto, lo difícil viene cuando redescubres los colores de la realidad. Es sencillo sentirse inmortal, lo difícil es digerir el concepto cuando nos estamos muriendo.

Es fácil creer en Dios, lo arduo es tratar de conocerlo; es muy duro aceptar que una divinidad no es de uso personal. Es bien fácil embriagarse con la ceguera de la fe, lo difícil es soportar su resaca.

Fácil es decir que eres fuerte, complicado es tener que demostrarlo; sucede igual cuando presumes ser inteligente, y lo difícil es no quedar ante todos como tarado.

Puede ser fácil convencer a los demás de que eres un líder, un ser superior, pues las masas suelen tener mucho apetito de quimeras y utopías; lo difícil es descubrirte un ser cualquiera y sentir tu vulnerabilidad.

david.jpg

Responsabilidad

“No le culpes, así nació”, decían las buenas y malas lenguas de la suciedad establecida.
Realmente, el ambiente está conformado por ensordecedores sonidos sin sentido,
donde incluso la mejor música termina siendo herramienta de aturdimiento.
La TV prendida las 24 horas del día, para combatir la soledad, incluso aquella que se da en compañía; la redes sociales son la principal ventana al mundo y el lugar perfecto para ventilar las ideas que las mentes esclavas creen tener (puros ecos impuestos, como huevos de gallinas invisibles, grandes hermanos).
Hasta cuando cagan las masas tienen que estar en línea.
“Igual no nació así, sino que le transformaron”, quiso explicar quien medio entendía.
Quizá alguna vez tuvieron sueños que no parecían comerciales de autos nuevos.
Quizá pensaron en algún instante que las cosas no están bien, pero lo olvidaron y volvieron a enajenarse, y a votar en la farsa de democracia en la que nada nuevo se piede elegir.
¿Sabes que en Roma antigua había pan y circo? Hoy solamente hay circo para estómagos vacíos.
Drogas tranquilizadoras e insatisfacción por no tener lo que se anuncia.
“No le culpes, pues es probable que no tuviera elección”, dijo el dinosaurio de ficticia izquierda que todavía babea al oir el nombre de Mao.
En realidad mataron sus conciencias con sus propias manos, enterraron sus criterios, porque es más sencillo ser viles siervos.
Es fácil estar al día con las frases de moda, para viajar en la ola, de borregos descerebrados.
Tragándose frases estúpidas de políticos, como: “usaremos fuerza moderada con los manifestantes” o “nadie debe defender a un presunto culpable“.
Tan atrofiado están sus cerebros que no perciben los tumores cerebrales de mierda que hernian sus cuellos.
No les perdones, fue su elección.

enajen

Libre albedrío

Si tu deseo es perderte en el intrincado laberinto del corazón, o adorar las palabras sagradas de un grueso libro, sigue adelante, piensa que es tu voluntad, que al fin y al cabo si existe Dios terminarás haciendo lo que Él tenga decidido.

Si quieres pasar la vida viviendo vidas ajenas en televisión, o ahogarte en ambiciones que harán que te preocupes más de capitales que de tus semejantes, sigue adelante, piensa que es tu voluntad, que al fin y al cabo si existe Dios terminarás haciendo lo que Él tenga decidido.

Si detrás de toda esta confusión de religiones logras descifrar la voluntad divina, entonces quizá sepas ya decirme quién fue primero: el huevo o la gallina, el odio o el ser humano, la opresión o la libertad, el bien o el mal.

Si quieres estar toda la vida jodiendo a los que te rodean, o si prefieres someter tu persona para que todos te jodan. Si quieres sacrificar a tu hijo en nombre de la causa que te convence, o prefieres perfeccionar el don de convencimiento para que el hijo inmolado sea el de otra persona, sigue adelante, piensa que es tu voluntad, que al fin y al cabo si existe Dios terminarás haciendo lo que Él tiene decidido.

Marionette / Wood / 1928 This image: The Victoria & Albert Museum http://collections.vam.ac.uk/
Marionette / Wood / 1928 This image: The Victoria & Albert Museum http://collections.vam.ac.uk/