Piensa positivo

Piensa positivo.

El Día de la Independencia te llenas de un orgullo que no tiene sentido.

¿Independencia de qué? Tu nación independiente sólo cambió de explotadores, amo nuevo vida nueva, pero también sometida.

¿Libertad? ¿Democracia? Pero si en realidad no eliges a tus gobernantes, eliges de entre opciones que de antemano fueran elegidas para ti. Sólo validas la farsa con tu voto.

Luis XIV, Calígula y Genghis Khan viven todavía, nomás que ahora se les llama “partido político”. Una monarquía oligárquica (en realidad la perpetua cacocracia), el engaño perfecto apodado democracia.

L’État, c’est moi*… Que me odien mientras me teman… Soy el castigo de Dios… Amén.

Y detrás de esos personajes en oropel está el verdadero poder. Monopolio económico e ideológico.

Piensa positivo.

En tu trabajo te hacen laborar 12 horas y te pagan 7 (porque el tiempo de comida no se paga, y debes comer en menos de 30 minutos).

De las 12 horas que te quedan libres, te pasas 6 en atasques cotidianos de tránsito, el caos vehicular de cada día.

Y las 6 horas restantes te sirven para doparte con noticias, deportes y series con los que crees contectarte con tus semejantes, cuando en realidad te convierten en un insignificante bicho.

Bueno, piensa positivo, al menos tienes trabajo y no vives debajo de un puente, ni te violan los policías… ¿o sí?

Despierta, es sólo un mal sueño, algún día nos sacudiremos tanto positivismo.

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Ayer, hoy y mañana

El siglo XXI no se diferencia mucho del XIV ni del menos VII; tampoco será muy diferente del felacional-cunnilingüista siglo LXIX, si es que la existencia del mundo alcanza tan lejos.

A pesar del actual cacareo de respeto, apertura mental y buenismo rampante, seguimos viviendo esclavitudes, racismos, desigualdades, diferencias y discriminaciones que se arrojan groseramente a los rostros de los que menos tienen y más necesitan, o a las caras de las víctimas favoritas que suelen ser todos aquellos que salmonean contra la corriente.

Por todo eso aún demasiados homosexuales (LGTB, CBS, NBC, CIA, KGB, CNN, BB King) siguen en el armario, de lo contrario serían señalados; por eso tantos ancianos despiertan los domingo sin comida, la seguridad social es una broma que tratan de erradicar el capitalismo caníbal, el neoliberalismo de Friedman y la tecnocracia ignorante; por eso una mujer sin poder tiene que ignorar las peticiones marranas de su jefe o enfrentar el desempleo con cargos de difamación; por eso niñas y niños son abducidos en parques para convertirse contra su voluntad en atracciones turísticas sexuales o parte de un harem de un jeque árabe o empresario europeo; por eso los políticos se entremezclan con el crimen, el tráfico de drogas, de armas y con el terrorismo, son todo lo mismo; por eso no falta el imbécil ignorante extremista religioso dispuesto a morir por lo que su supositorio dios ordena, o hacer morir inocentes por la misma razón.

Podrás argumentar que hoy en el mundo hay menos violencia que antes, yo lo dudo. Para mí podrán cambiar los escenarios y las tecnologías, pero seguimos actuando en la misma tragedia bestial de siempre.

Esperando la Aurora

Ha sido una larga noche en vela.

Llena de aterradores pensamientos sin esperanza.

Soy testigo claro, iluminado por el eco de los tiempos,

de que no tiene caso apostarle al mañana… los dados están recargados.

Sin embargo aquí estoy, respirando y pensando, esperando la aurora.

La vida es corta para muchos.

Principalmente para aquellos que no la saben vivir.

Para quienes cada día es una rutina y cada noche una ruina,

esos son los dopados con series, canciones en serie, modas inmundas y dispositivos sometedores.

La vida es corta sobre todo para quienes no tienen ni idea de lo que es la libertad.

Al final nada importa y sin embargo aquí estoy, esperando la aurora.

La soledad no es una maldición, el abandono sí, y estos son tan hermanos como Abel y Caín.

De arriba nos hacen creer que no estamos solos, cuando en realidad acá abajo estamos abandonados.

La vida no tiene ninguna razón ni motivo en sí, está en nosotros crear el nuestro, y seguirlo.

Pero somos pereza viviente, preferimos todo empaquetado, a pesar de que el precio a pagar sea nuestra propia destrucción.

A veces es difícil seguir por aquí y sin embargo aquí sigo, respirando y pensando, esperando la aurora.

esperando la aurora

Esperando

Dos temporales tropicales y descorteses que jamás dan aviso previo, atorados como toros en la valla que separa el campo de la villa. Tú y yo, querida. Ignoro cómo llegué a esto, sólo sé que todo empezó cuando dudé de Dios por creer en ti.

Entonces las nubes dejaron de ser algodones flotantes para convertirse en visible humedad suspendida, fue cuando tus llegadas eran en realidad ausencias que se traducían en una despedida prolongada, jamás oficializada.

A lo mejor, peor quizá, todo se debió a que cambié el bolígrafo por un aparato electrónico o a la guerra cotidiana, cada vez más cercana, que los diarios describen, pero cierto estoy de que contigo las sombras me empezaron a parecer más oscuras y las ilusiones comenzaron a escasear. ¡Hasta un malnacido mago traidor decidió entonces revelar secretos profesionales por televisión!

Lo único que aprendí a tocar  en mi vida fue tu piel y las puertas, lo único que supe afinar fue tu órgano de catedral. Me pregunto si alguna vez quise realmente probar la manzana o sólo lo hice porque se supone que es lo que todos debemos hacer.

Lo único que ha madurado en mí es la indiferencia hacia los extraños y hacia todo aquello que hoy emociona y que dicen que mañana será parte de los libros de historia.

Mi cometa jamás se elevó más allá de los tres metros, sin importar que soplase mucho viento; viento que puede llevarse todo, menos tu recuerdo, el cual me esfuerzo en borrar. Vanidad de vanidades y sólo vanidad, todo en vano. Rabino con rábano.

Mientras, me sigues acusando de ser el abogado del diablo por decir lo que pienso, por dudar lo que dudo y creer lo que creo, que es poco en realidad.

Ya ni siquiera tengo maletas porque no se permite equipaje en el lugar que me obligas visitar, en el fondo espero que ese destino sea ningún lugar.

La estación está en desorden, el tren no tiene horario, dicen que llegará como los ladrones o como el fin del mundo. Yo lo esperaré recitando el diccionario.

Agosto 2008

station

El blues de la ambulancia

UUUuuuuuuuUUUUUuuuuUUUUUUUuuuuUUUUUU…. La sirena de la ambulancia a mucha velocidad.
No importa que te tapes los oídos con cera, aún sin cera o mentirosa, ella jamás te seducirá.
Llora más fuerte cuando la ambulancia se integra, completa, de repente al embotellamiento de hora pico. Pico de ave de mal agüero.
El enfermo que viaja dentro, alcanza a escuchar como entre sueños la sirena, nada serena, y respira cada vez menos.
Paramédicos preocupados.
Más rápido que la ambulancia avanza una tortuga con las patas amputadas.
¡Puta madre!, dice quien conduce el vehículo de emergencias.
Los conductores de los otros autos se estresan cada vez más, al notar que la ambulancia no tiene por donde pasar.
UUUuuuuuuuUUUUUuuuuUUUUUUUuuuuUUUUUU… La sirena a todo pulmón canta su jodida canción.
Los conductores se preocupan porque no encuentran hacia dónde moverse para ceder paso, no hay espacios vacíos para dónde arrimarse.
Las ventas de autos este año se han incrementado, las facilidades para hacerse de uno son más fáciles que la ninfómana sin moral que sufre de mucha comezón, o que el adicto al sexo que no pone reparos mientras se descompone. Hay necesidades de todo tipo en este mundo.
Todo mundo tiene un auto, pero cada vez hay menos lugares para moverlo, e incluso para estacionarlo. Deberían inventar unos que quepan en el hoyo trasero, culo entre los amigos, de quienes permiten la sobreproducción vehicular.
¡Puta madre!, parece que es lo único que sabe decir quien conduce la ambulancia. UUUuuuuuuuUUUUUuuuuUUUUUUUuuuuUUUUUU… La sirena canta y grita su enervante canción.
Como milagro del Cielo, -enviado de repente al mundo de los neumáticos de hule, del CO2 de escapes, del combustible quemado que hará que los polos sean cada vez más calientes y las parejas cada vez más indiferentes, de los rosados pulmones que al respirar en esta ciudad se hacen negros como el carbón o como el cabrón que se armó de valor y comenzó la rebelión Zulu…-, como enviado del Cielo aparece frente a la ambulancia un hueco por el cual pasar.
Breve resquicio, entre tanta bestial máquina, por donde la ambulancia se hace camino al andar. Y pasó, pero también lo hizo el impaciente paciente.
La ambulancia pudo avanzar, pasó entre los demás autos. El paciente mientras tanto, dando su último suspiro, pasó, pero a mejor vida. UUUuuuuuuuUUUUUuuuuUUUUUUUuuuuUUUUUU…

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Caso perdido

Recuerdo que dejé de leer filosofía, porque me deprimía. ¿Cómo es posible que a pesar de tantas buenas ideas, de tantos pensamientos, ya sea para entender el mundo o para mejorarlo, las cosas sigan igual? La pregunta era respuesta a la vez, sin querer me expliqué la vigencia de Sócrates/Platón, Cicerón o Humme, incluso de Shakespeare: el ser humano no cambia.

Cambiarán escenarios, cambiarán tecnologías, pero por redes sociales e Internet se hacen y dicen las mismas estupideces que en un libro escrito o de viva voz, en este siglo o 20 siglos atrás. La miseria humana no se puede erradicar, no hay vacuna contra ella, incluso es parte de la evolución, si lo quieres ver positivamente, de toda evolución, excepto la moral.

De ahí que todo sea igual. Hoy parece que no hay circo romano, como tal, pero sí reality shows, hay noticias las 24 horas (manipuladas la mayoría de ellas), no para mantenerte informado, sino para doparte. Hay videojuegos que te atrapan por horas y horas, hay diversión, lo que no te hace reír, lo que no te divierte, es totalmente serio y aburrido. No lo veas, no vale la pena, y seguimos entretenidos.

La llegada de los imbéciles destructores a las altas esferas del poder no es nada nuevo, gobiernan los peores, la kakistocracia es lo más común en la historia, Calígula, Tiberio Domiciano, tienen equivalentes en varios presidentes de nuestros días. Pareciera que la realidad es siempre negra, pero aquí seguimos, la luz al final del tunel sigue allí, no se apaga, siempre en apariencia más cercana, siempre igual de lejos.

Somos un caso de estudio, un caso perdido, pero para algún estudio en algún lugar.

Palabras

Paciencia. Es lo que vamos perdiendo en silencio.

El Mundo. Todo lo que ilusamente creemos que escapa de nuestro control.

Verdad. Lo que aprendimos a despreciar diciendo que es un gran valor.

Orgullo. Lo más difícil de tragar.

Miedo. Lo que sentimos unos de otros al encontrarnos tan similares.

Deseo. Origen de muchos de nuestros males.

Respeto. Palabra que hoy carece de sentido y significado.

Dios. Sinónimo de olvido.

Extraído de “Cuentos InFamiles y canciones sin música”, 1997

angel