Todos los autobuses paran aquí

Hay muchas carreteras y en realidad un solo destino final. Es cierto que todos los caminos llevan a todos lados, no sólo a Roma, aunque es un hecho que todos llegan invariablemente al mismo lugar.Todos los autobuses paran aquí.

No importa quién seas ni qué hagas, no importan tus maneras ni tus riquezas, tus palabras ni tus proezas, pero importa llegar, además mucho importa cuando ignoras que cuando te dicen que no, simplemente significa “no”. Vale más aprender el significado de una negativa que seguir en la necedad.

El mundo está lleno de gente, y si encuentras alguien especial no desperdicies la oportunidad. Sólo es cuestión de tiempo, de ese tiempo tan mencionado, y de poner la suficiente atención, para darte cuenta de que es ella.

Yo sé exactamente en dónde estaba, temprano en la mañana, cuando recién iniciaba noviembre del 2000. Desde entonces viajé a muchos lados y conocí a demasiadas personas, pero no recuerdo ninguna otra fecha tan precisamente como esa mañana, cuando la conocí. Todos los autobuses paran aquí.

Las cosas no suelen salir como uno lo espera, como uno lo planea ni como uno quisiera, sin embargo, a veces salen mejor, y por estar con fijaciones y modelos existenciales uno no es capaz de notar lo bueno ni lo mejorado. No es correcto desperdiciar el tiempo, ese tiempo tan comentado. Evita el peligro de acabar con lo que tiene futuro, sobre todo evita acabar mal lo que comenzó bien.

El mundo es confuso, nada sencillo; por esa razón no tiene sentido complicarlo más. Muchas veces, si las cosas salen bien, lo mejor es dejarte llevar. Por naturaleza uno tiende a flotar en el mar. Todos los autobuses paran aquí.

Desperdiciar un encuentro que te regala la Providencia es peor que despreciar un tesoro pirata con muchas monedas de oro. Quizá eso lo diga la Biblia, si es así lo dice bien, y también lo susurra el sentido común, que curiosamente nada tiene de común entre la humanidad.

Conserva la dignidad, trágate el orgullo cuando sea momento de ser humilde, de lo contrario sentirás repulsión cada que te mires al espejo. Lo peor es llegar a un punto en que no te soportes y te pese mucho vivir contigo.

Guarda imagen cuando sea necesario, pero nunca lo hagas con alguien que te quiere de verdad. Los juegos de poder no tienen vencedores cuando hay afecto verdadero. El control sólo debe servir para cambiar los canales de la Televisión.

Toma la carretera que más te convenga y sigue recto, no es aconsejable dar constantemente marcha atrás. Cuando dejas ir la oportunidad tontamente, ya ni llorar es bueno. Todos los autobuses paran aquí.

wally

Bus stop by the cemetery
Creswell Cemetery on Skinner Street
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En vano (falso orgullo)

En el futuro incierto clavas con acero tus esperanzas, dejando varado en el olvido todo tu pasado. Todos los días las malas sorpresas caen sobre ti como en un diluvio. Al final del camino sentirás que no fuiste a ningún lado.

Más de una vez te quemaste con el fuego inmortal, sin lograr quitarte de los ojos la venda de la ignorancia. Cometiste más de siete veces siete el mismo error, con involuntaria constancia. Creíste reconocer al amor donde sólo había una mezcla de costumbre, instinto animal y figuras de nube.

Todo será de nuevo ceniza, todo regresará a la tierra. ¿De qué valió tu efímera gloria de seudoprofeta, si de la tumba ni tú podrás regresar?

En muchas ocasiones tus anhelos fueron sesgados, en otras las necesidades naturales fueron ignoradas y suplantadas por acciones que te sugirieron serpientes, que desde un árbol de oro te encantaron son sus miradas.

Alguien olvidó sus sueños en un rincón oscuro y tuvo que sobrevivir en el desierto de la multitud. Si alguna vez confiesas que ya no quieres nada, pondrías gravemente en riesgo tu salud.

Todo será polvo de nuevo, todo será como la arena. ¿De qué sirvió tu atesorada sabiduría, falso profeta, si de la tumba no podrás escapar?

Desearías haber renunciado hace mucho tiempo, pero la regla exige llegar al final. La espera te consume a cada momento y ya nadie te escucha ni te vuelven a hablar. Todos los límites son alcanzados tarde o temprano, y yo alcancé el mío contigo desde antier. Ahora, saber quién queda al último en pie es el asunto que debemos resolver.

Todo será nada de nuevo, todo regresa a la tierra. ¿De qué sirvieron tus riquezas, falso profeta, si de la tumba no podrás volver?

Julio 2000

vanitas

Acero y papel

Imponentes estructuras de metal adornando la moderna avenida

Firmeza y solidez percibe todo el que las ve o quien las admira

Algunas de ellas empiezan a oxidarse, pero no te preocupes, están bien hechas

Algunas muestran curvaturas delirantes, mientras otras sólo líneas rectas

El testigo caminante se siente débil y pequeño al pasar cerca de ellas

Las mira y algo le recuerda que jamás tendrá suficiente fuerza

Sin embargo, fui testigo de un personaje que decidió retar a esas estructuras

Que pretenden ser un eterno homenaje de nuestra extraña cultura

Y con la destreza manual que caracteriza al hombre desde mucho antes de la Eretz Israel

Ese individuo dejó sobre el frío acero su modesta obra: un barquito de papel

Me recordó la historia de David y Goliath, y me sentí bien, porque hice una apuesta correcta.

Septiembre 2005

boat

Nadie sabe lo que tiene…

Qué orgullosa lucías cuando caminabas a mi lado, en los tiempos que yo te miraba por encima de mis hombros.

Qué brillantes sonrisas iluminaban tu rostro siempre que estábamos juntos, antes de que descubrieras que yo estoy tan incompleto.

Qué voracidad se veía en tus ojos cuando preguntabas por mi vida, cuando querías descubrir todo de mí, apreciando incluso las fallas que no se pueden ocultar.

Pero sólo fui capaz de ver todo eso en ti hasta después de separarnos, cuando seguimos diferentes rutas y ya no había manera de volver.

Qué poco valoré tus ideas cuando estuvimos cerca, entonces nunca presté atención a tus palabras, salvo a aquellas que eran elogios o preguntas sobre mí.

Qué insoportables me resultaban tus amistades, de quienes te aislé durante nuestra relación. En un principio simulé que eran agradables, pero estaba tan seguro de ti que las desterré, haciendo que sólo giraras en torno a mí.

Ya no estás, y es ahora cuando más te aprecio e incluso te necesito. Mi pozo seguirá abierto aunque ya no se ahogará nadie en él. Ya no estás, y no hay forma de rellenar este hueco en mi alma, pues tiene tu figura y nadie más puede encajar. De ti sólo me queda el eco de tu voz en mi mente y la memoria de tu hermosura. Un gélido frío usurpó el puesto de la grata calidez.

No sé qué hubiera sido de nosotros de haberte yo valorado desde el inicio, pero igual todo se hubiese desgastado y termináramos igual de distanciados como ahora.

De nada sirve formular hipótesis con tela de fantasía. Quizá lo mejor sea olvidar.

tree

Perfecta utopía perpetua

Sería mejor el mundo si todo fuera como en un viejo Western, pues allí se diferencian bien los buenos de los malos. En la realidad pocos son buenos, y aún estos siempre tienen su lado malo.
Sería mejor todo si un Dios de amor y justicia en verdad existiera, en lugar del supuesto prototipo de esta especie de dos patas que carece de toda lógica, teniendo el supuesto don de la razón. ¿Quién sabe?, igual todo lo que vivimos es una venganza de Zeus por haber dejado creer en él.
Las cosas serían menos feas si dejáramos de lado las etiquetas, por más obvias que estas parezcan. No más capitalistas, izquierdistas, heteros u homos, judíos o palestinos, sino sólo personas.
Al final que cada quien crea y haga lo que quiera, pero sin tratar de imponerse, convencer ni joder a los demás. Siempre habrá un Robespierre o Marat, tratando de convencer a los demás, a guillotinazos, de las bondades de los derechos humanos, de la libertad, la igualdad y la fraternidad.
Las cosas serían mejores, si todos siguiéramos una justicia general, inclusiva y equilibrada, basada en el bien común y en el beneficio absoluto del mundo.
No más paternalismos, no más explotaciones. Imagina…
Pero en esta vida todo es relativo, incluyendo el absoluto de la relatividad.
Por esto lo que digo no son más que palabras, palabras, palabras, la perfecta utopía perpetua que nunca se podrá realizar.

Fácil y difícil

Es fácil hacer promesas, lo difícil es cumplirlas. Es bien sencillo decir ‘para siempre’ y ‘nunca’, eso es tan sencillo como decir cosas bonitas cuando ardes con pasión, a menos que seas Juana de Arco.

Lo difícil es seguir siendo tú y mantener vivos tus sueños.

Es fácil hacer amigos, lo difícil es conservarlos. Es sencillo ver una estrella, pero imposible alcanzarla, pues no es más que el eco luminoso de algo que fue un sol, ahora muerto, desaparecido mucho antes de que se inventaran las mentiras.

Es fácil amar y odiar, esos no son más que sentimientos hermanados que seguido experimentamos. Es bien sencillo juzgar y condenar, así como es difícil soportar ser juzgados.

Es fácil sentirse casi perfecto, lo difícil viene cuando redescubres los colores de la realidad. Es sencillo sentirse inmortal, lo difícil es digerir el concepto cuando nos estamos muriendo.

Es fácil creer en Dios, lo arduo es tratar de conocerlo; es muy duro aceptar que una divinidad no es de uso personal. Es bien fácil embriagarse con la ceguera de la fe, lo difícil es soportar su resaca.

Fácil es decir que eres fuerte, complicado es tener que demostrarlo; sucede igual cuando presumes ser inteligente, y lo difícil es no quedar ante todos como tarado.

Puede ser fácil convencer a los demás de que eres un líder, un ser superior, pues las masas suelen tener mucho apetito de quimeras y utopías; lo difícil es descubrirte un ser cualquiera y sentir tu vulnerabilidad.

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Libre albedrío

Si tu deseo es perderte en el intrincado laberinto del corazón, o adorar las palabras sagradas de un grueso libro, sigue adelante, piensa que es tu voluntad, que al fin y al cabo si existe Dios terminarás haciendo lo que Él tenga decidido.

Si quieres pasar la vida viviendo vidas ajenas en televisión, o ahogarte en ambiciones que harán que te preocupes más de capitales que de tus semejantes, sigue adelante, piensa que es tu voluntad, que al fin y al cabo si existe Dios terminarás haciendo lo que Él tenga decidido.

Si detrás de toda esta confusión de religiones logras descifrar la voluntad divina, entonces quizá sepas ya decirme quién fue primero: el huevo o la gallina, el odio o el ser humano, la opresión o la libertad, el bien o el mal.

Si quieres estar toda la vida jodiendo a los que te rodean, o si prefieres someter tu persona para que todos te jodan. Si quieres sacrificar a tu hijo en nombre de la causa que te convence, o prefieres perfeccionar el don de convencimiento para que el hijo inmolado sea el de otra persona, sigue adelante, piensa que es tu voluntad, que al fin y al cabo si existe Dios terminarás haciendo lo que Él tiene decidido.

Marionette / Wood / 1928 This image: The Victoria & Albert Museum http://collections.vam.ac.uk/
Marionette / Wood / 1928 This image: The Victoria & Albert Museum http://collections.vam.ac.uk/

Volver (y volver)

Suena un nombre, que no es el tuyo.

El indulto tampoco es para ti (al menos conservas las orejas y el rabo).

El cadenero de las puertas del cielo finge no conocerte.

Tendrás que volver a volver.

Círculo virtuocioso de tu vida.

Ciclón de serpiente que se muerde su cola.

Can cuya dieta consiste únicamente en su propio vómito.

Eco perpetuo de tu voz en la caverna infinita.

Eso eres tú, Samsara en bucle, el constante volver y volver.

No eres rey, no estás fuera, ni dentro.

Soñar no cuesta nada, pero en eso se te va la vida.

Al final de la mecha, ninguna explosión, solo el olvido y el reinicio.

Al final del camino otra vez la línea de partida, entera para ti.

Vuelves a volver, para constatar que el todo es realmente la nada.

Y el todo ni siquiera tiene cuernos por donde agarrarlo.

Sin embargo, aunque aprendas, el curso jamás es aprobado.

Tus recursos son muchos, tu capacidad jamás suficiente.

Por eso volverán a sonar nombres, de algunos.

Pero ninguno de ellos será el tuyo en turno, y volverás a volver…

thangka

Ya ni llorar es bueno (antes)

Recuerdo la época en que arrojaba piedras a las multitudes, señalando al que mentía por ganarse un mendrugo de pan. Odiando al que aspiraba cada año a tener un auto nuevo y condenando a los que iban al país del adulterio. Con risa soberbia me reía del que rogaba que le tocaran el sexo y de aquel que lloraba porque en su libertad se sentía preso. No soportaba a quien vivía como los demás le dictaban. Yo me sonreía entonces, pero ahora los entiendo y hasta perdí la risa.

Me recuerdo despreciando al que iba a la casa de Dios a pedir auxilio, y también del que la misma ayuda la pedía a su vecino. Ahora que la inmortalidad se me escapó de las manos, me encuentro actuando papeles que ayer hubiera yo rechazado. Ahora sé que la imagen y semejanza que compartimos con el Creador es la posibilidad de hacer el bien o el mal desde el fondo del corazón.

Por fin entiendo eso de que con la vara que mides serás medido y todo me dolería menos si ella estuviese aún conmigo. Camino solo la ruta que me ha de llevar hasta el final. A veces estoy tan cansado que ya no puedo ni mirar.

Ojalá sea cierto eso de que todos podemos aspirar a ser perdonados, si en verdad queremos vivir sin estar equivocados. Ya no me burlo con tanta fuerza, es más, ya no me burlo en lo absoluto, desde que me descubrí haciendo lo que hace cualquier adulto.

Me hubiese gustado conservar mi inocencia, pero ya ni llorar es bueno, ahora sólo aspiro a la paciencia.

El angel exterminador

Los encantadores de palabras

Prefiero a los encantadores de palabras que a los domadores de letras.
Prefiero a los que abren las compuertas para liberar las verborreas y presentan ideas libres que a los encadenados en el ritmo y la rima.
No me malinterpretes, admiro de verdad a los que logran decir todo bajo el yugo de la métrica, su don matemático, pero prefiero las explosiones verbales.
Orden y método, no sé si lo dijo Holmes o Poirot, eso está bien para resolver crímenes, pero no sé si sirva completamente para sacar instantáneas fieles del alma.
Prefiero que las palabras me lleven de viaje a que me describan minuciosamente una habitación.
Recuerda que si algo no nos gusta, tenemos mucho lugares a los cuales voltear (359 grados como opciones) o simplemente cerrar los ojos.
Me gusta el concepto de “encantador de palabras” más que el de “domador de palabras”. Sí, definitivo, prefiero a los primeros que a los segundos, pero no importa de qué categoría sean, mis favoritos son los retratistas de almas.
Miami, 2009
scott