Ciertos demonios

Ciertos demonios no te dejan dormir

Ciertos demonios atormentan tu espera

Los peores demonios aniquilan tus esperanzas.

Ciertos demonios no te quieren dejar vivir

Las noticias están hechas para confundirte

Para que creas que todo está mal,

sin importar qué hagas o dejes de hacer

Es algo planeado desde muy arriba

para que los de abajo no hagan nada

para que tengan miedo y sientan impotencia

Hay demonios disidentes y ambiciosos

que se cansan de la élite y de los poderosos

estos demonios te venden ideas y te hacen promesas

te piden ayuda para derrocar tiranías

y poner su nueva tiranía en los tronos de arriba

¡Yepa yepa, ándale, ándale!

La rebelión de los esclavos, la revolución francesa

la rusa y la mexicana, la cubana y la que quieras

todas acabaron en lo mismo

Ciertos demonios te arrojan al juego

otros te prometen perlas

pero te entregan solo mierda y más desesperanza

barnizada de ilusión e igualdad

Así será hasta el final

A menos que, con algo de suerte,

te conviertas en cierto demonio

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Bebiendo de 10 en 10

Brindando en la plaza partida, crees torear las circunstancias con mucho arte, cuando lo que pasa es que ellas te invaden, te cornean y te convierten en un ser ridículo.

No se suelen encontrar soluciones en las adicciones, sólo puertas tapiadas.

Tratas de salir de un agujero negro y lo único que logras es cavar más profundo, hacia el centro de la Tierra sin Verne.

Tu vida es un nudo absurdo, eres un ser indecente sin cabeza ni pies. Bebiendo de 10 en 10.

El alcohol, lubricante social, te hace creer que confraternizas con los demás, que con ellos te entiendes y diviertes, cuando en realidad nomás estás liberando de su jaula freudiana a lo peor de ti.

Dicen que después del sexto trago se diferencian los bebedores que aguantan de los que no, pero por lo general es entonces cuando salen a relucir las groseras frustraciones de aquellos que no soportan su realidad.

Hasta Hemingway se perdió. Todo en ese camino es vil ilusión.

No sé quién es peor: el pusilánime que vuelve al beso de la botella como el perro bíblico a su vómito, o el que se siente Jacob contra los ángeles y cree dominar los numerosos tragos.

No sé qué es peor, intoxicar tu hígado hasta la explosión cirrótica, o alojar una bala dentro de tu bóveda craneal.

Triste, pero así es tu vida, bebiendo de 10 en 10.

Al final no hay oscuridad que te oculte mientras respiras, en tu paso inseguro también se nota la procesión tambaleante que llevas por dentro.

Antes lo hacías con recato y discresión, ahora cualquier hora y lugar sirven para tu acto. Salud por esos elefantes rosas, que te acompañarán hasta que se detenga tu tren, bebiendo de 10 en 10.

Octubre 2011

  • tequila

Sólo queda el silencio

Sólo queda el silencio, nada de eco, ni un sonido sobreviviente. Sepulcral quietud.

La gente suele alejarese poco a poco, así es la cosa en esto que se llama vida, pero cuando se va con prisa y viento a favor es por tu actitud, cuando dista mucho de ser la que se espera.

Apresuré el proceso, aquí sólo queda el silencio, la condena que me prohíbe cualquier conversación contigo. Caín mudo, el judío errante sin historias pintorescas.

El crimen es que no me gustan las personas, ni la sociedad, ni hablar huecamente de lo que está de moda, de la tendencia del día, de las noticias, pero vamos, tampoco es sano el monólogo perpetuo, el propio punto de vista por siempre.

“Cuidado: si únicamente hablas contigo pudieras estar hablando con una mala persona”.

Así que sólo queda el silencio, y aún respiro. A veces la quietud es un alivio, pero casi siempre es ensordecedora.

No soy una persona profunda, pero me es imposible sostener siempre charlas tan ligeras como la espuma en hocico de perro rabioso.

No vivo hablando de filosofía, ni de espiritualidad, qué contrariedad, pero tampoco soporto oír la misma gracia simplona 278 veces al día.

No puedo aplaudir por cualquier ocurrencia, no me puedo reír en un drama devastador cuando se dice algo que pudiera parecer remotamente gracioso, no doy palmadas en la espalda para felicitar a quien dice cualquier estupidez en voga, ni me “apasiona” lo que se impone desde las oficinas centrales de este Infierno. Ahora se exige que todo nos divierta, que nos produzca carcajadas, tenemos “derecho” a la constante ligereza, que en vez de aliviar nos aturde.

¿Es por eso por lo que te alejé? ¿No decías que admirabas mi honestidad? Igual yo soy para ti, also similar a lo que yo pienso de los demás.

Sólo queda el silencio, y aunque muchas veces duele como el carajo, sigue siendo preferible al ruido sin sentido.

alone

Piensa positivo

Piensa positivo.

El Día de la Independencia te llenas de un orgullo que no tiene sentido.

¿Independencia de qué? Tu nación independiente sólo cambió de explotadores, amo nuevo vida nueva, pero también sometida.

¿Libertad? ¿Democracia? Pero si en realidad no eliges a tus gobernantes, eliges de entre opciones que de antemano fueran elegidas para ti. Sólo validas la farsa con tu voto.

Luis XIV, Calígula y Genghis Khan viven todavía, nomás que ahora se les llama “partido político”. Una monarquía oligárquica (en realidad la perpetua cacocracia), el engaño perfecto apodado democracia.

L’État, c’est moi*… Que me odien mientras me teman… Soy el castigo de Dios… Amén.

Y detrás de esos personajes en oropel está el verdadero poder. Monopolio económico e ideológico.

Piensa positivo.

En tu trabajo te hacen laborar 12 horas y te pagan 7 (porque el tiempo de comida no se paga, y debes comer en menos de 30 minutos).

De las 12 horas que te quedan libres, te pasas 6 en atasques cotidianos de tránsito, el caos vehicular de cada día.

Y las 6 horas restantes te sirven para doparte con noticias, deportes y series con los que crees contectarte con tus semejantes, cuando en realidad te convierten en un insignificante bicho.

Bueno, piensa positivo, al menos tienes trabajo y no vives debajo de un puente, ni te violan los policías… ¿o sí?

Despierta, es sólo un mal sueño, algún día nos sacudiremos tanto positivismo.

Las 10 marcas que te venden casi todo lo que compras

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Tan civilizados

No es sencillo “madurar”, aprender las contradictorias reglas que flotan entre lo que debe ser y lo que se espera que seas. No es fácil hacerte experto en el juego del vudú de vodevil  que necesitas durante todo el recorrido del camino hacia el éxito aplaudido. ¡Gloria y fortuna! ¡Tener más que ser! ¡Ser porque tienes!

El fracaso y el no estar enfrascados no son cosas permitidas, y la gente diferente no es bien vista, salvo en los circos.

La cohesión de la sociedad civilizada depende del aleccionamiento, del “juntos somos todo” (pero manteniendonos en realidad separados), depende de que cada uno sea nada. Eso mismo lo practicaban los tiranos (incluyendo a los tiroleses) que la historia condena y que son espejos casi perfectos de los líderes de hoy, a quienes el futuro deplorará.

Una vez que conoces las condiciones y las reglas te quedan pocas opciones:

  • vivir en el aturdimiento con esa indescripible molestia que llevarás dentro, difícil de identificar, ese grito que sepultarás con ruidos y aturdimientos;
  • despertar, creer en la magia, tener fe en que todo se puede alcanzar, intentando no amargarte;
  • nadar contra la corriente hasta que te silencien o te compren y pases a ser un elemento más de la maquinaria de los tiranos o un ser menos en esta vida.

El panorama no es nada alentador, nunca lo ha sido, te lo digo yo, que soy un débil eco de esas voces claras que por siglos han expresado claramente la verdad.

Dichosos aquellos que salen del rebaño, aunque duela, porque a pesar de peroratas montañosas son libres y valientes. A su muerte serán homenajeados por la doble moral imperante, pero eso no les importa, pues nada tiene valor una vez que has dejado de respirar.

Mejora tu vida

“Improve your life” , dice el anuncio del más nuevo “gadget” en la pantalla/aparador de una tienda prestigiosa en este país cuyo idioma oficial es el español, y que en vez de poner “Mejora tu vida”, opta por hacer creer cosmopolitas a los idiotitas. Sin importar el idioma, ese mensaje busca engañar a las masas de incautos que creen que comprando y consumiendo “gadgets” (esto se puede traducir como “mierda tecnológica que brilla cuando nueva y apesta a los 3 meses de comprada”) o cualquier producto pueden rellenar los huecos de sus existencias de gran queso gruyer impostor. Y tan se lo creen como aquél deprimido que se convenció de que su vida sería feliz e indolora tras comprar el champú para bebés que prometía “no más lágrimas”.

A pesar de los anuncios animados y los colores llamativos, de los mensajes simplones en idiomas extranjeros, el siglo XXI no se diferencia mucho del XIV ni del menos VII, y tampoco será muy diferente del felacional-cunnilingüista LXIX, si es que la existencia del mundo llega tan lejos.

A pesar del actual cacareo de liberalismo, apertura mental y buenismo rampante, seguimos viviendo esclavitudes, racismos, desigualdades, diferencias y discriminaciones estampadas groseramente en los rostros de los que más necesitan y menos tienen, de insultos arrojados a las caras de las víctimas favoritas que suelen ser todos aquellos que por una u otra razón salmonean contracorriente.

Por eso, aún demasiados gays (LGTB CBS, NBC, CIA, KGB, BB King, WC Fields) siguen en el armario, de lo contrario los acosarían en sus grupos sociales diurnos; por eso un anciano despierta en domingo sin comida pues la seguridad social es considerada una broma aberrante que el capitalismo caníbal, el neoliberalismo de Friedman y la tecnocracia ignorante intentan eliminar a toda costa; por eso una mujer tiene que hacer lo posible por ignorar o ponerle límites a las peticiones marranas de su jefe, bajo riesgo de perder su empleo; por eso niñas y niños siguen siendo abducidos en parques y calles para convertirlos en atracciones turísticas sexuales o parte de un harem de un jeque árabe o de algún empresario rubio; por eso no falta el imbécil obtuso extremista religioso dispuesto a morir por lo que su supuesto dios ordena o hacer morir inocentes por la misma razón. Nada cambia.

Podrás argumentar que hoy en el mundo hay menos violencia que antes, yo lo dudo. Para mí podrán ser distintos los escenarios y las tecnologías, pero seguimos actuando en la misma tragedia bestial de siempre.

Pero no te preocupes, no pienses y mejor…

“Improve your life”. Tómate la selfi, saca una foto a tu comida, dale me gusta a todo lo que veas (eso que en una fracción de segundo te parezca bonito), lleva a la mierda tu memoria pues todo es googleable, olvídate de que tienes cerebro y criterio (esas chingaderas solo te causarán penas), ten amigos y amigos en tus redes sociales (aunque jamás hayas cruzado ni media palabra con ellos), forma parte de la gran familia, evade a toda costa la difamada y satanizada soledad, para ello tienes a tu disposición películas, canciones y series las 24 horas que te darán de que hablar, siéntete parte de todos, recuerda que la individualidad es peligrosa y fría, la pasión es La Vida y la pasión solo se vive en compañía.

El poder está en tus manos, la democracia te otorga la elección para dirigir tu destino, así que vota por cualquiera de los pendejos que los de arriba ya eligieron para ti; la moda te hace original, escucha el último éxito alternativo que todos aplauden. Eres único, eres valiosa, pero no seas tan diferente, recuerda que lo importante es pertenecer a esta gran manada que te necesita y a la vez te protege.

Sí, en el mundo hay problemas, hay injusticias, pero mientras tengas qué tragar, no te preocupes, la gente en la cima está trabajando en ello. No preguntes, solamente no preguntes.

Lentamente

Hogueras profanas a la medianoche. Convivencia delirante en el manicomio de los peligrosos, esos cuyo único encierro es el mundo entero.

Recuerdas a tus amigos, esos extraños que en el pasado creíste conocer, de quienes ahora ya no hay nadie, nada queda.

Recuerdas tus soledades acompañadas, y en realidad tu compañera constante ha sido la misma soledad, desde la cuna, y lo será hasta el último suspiro.

Grabados de Posada, se parecen a ti en las fiestas obligatorias, queriendo formar parte, queriendo enredarte en la trama de la gente. Alcohol: el lubricante social.

Así terminaste forzando la situación, un joven viejo que se transformó sin notarlo en un viejo que se creyó joven. Ridícula caricatura de un Jano que ha vivido demasiado.

Beber para evadir la bestia, para matar el tiempo, beber para anestesiar los días y el tedio constante. Beber hasta perderte, desde un cumpleaños hasta el siguiente.

En este rosario de jornadas tan iguales, todas tan dominicales, respiras apostando por la cirrosis, tratando de acelerar las cosas, con desesperación, hasta que llegue el final.

Pero el final no llega, y antes te estás acabando tú, sin lograr acabar con tu vida.

Vil ironía.

cantina posada