Las redes antisociales

Originalmente publicado en Mobtomas:

En un café de la colonia Condesa (condenada a un perpetuo tránsito vehicular). Ella, ante su mesa, parecía interesada en la plática. Al menos eso intentaba mostrar con su rostro. Él, su acompañante, maestro, pero no amante, hablaba y hablaba, y era interesante lo que decía, al menos para ella, pues eran las claves para que ella escribiera una tesis impecable. Pero… Discretamente ella miraba de reojo su teléfono rojo (que nada tenía que ver con Mr. President de la blanca casa ni con Batman de la oscura cueva) con una constancia condenable. El teléfono, cuyo timbre había sido deshabilitado “en atención”, y para no interrumpir, al que hablaba, estaba sobre la mesa, junto al florero, no estaba apagado y vibraba a cada momento, cual artilugio de ninfómana crónica. Y ella, con cada vibración del aparatito perdía el hilo del rosario de ideas que él exponía allí en el café…

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Historia de (des)amor

Originalmente publicado en Mobtomas:

La morena se puso su mejor conjunto. Negro y blanco combinados con aceptable equilibrio. La ropa le favorecía ocultando los resultados de su holgazanería y desidia, tan patentes en su anatomía. Con maquillaje no sólo ocultó las ‘pequeñas imperfecciones’ de su rostro, sino que también le imprimió a su cara una efímera belleza artificial. La morena, con su falsa belleza y su bien disimulado sobrepeso fue y se sentó frente a una mesa. Sonreía como si tuviera motivos reales para hacerlo, se sentía la presa perfecta que sale de cacería. La morena, en blanco y negro sonreía, disparando coquetas miradas con la intención de disipar de inmediato su agobiante soledad. La morena fue descubierta por un blanco vestido de gris, que estaba a sólo dos mesas de distancia. El blanco no era apuesto ni tenía personalidad. Su interior prometía ser más gris que su saco o su pantalón. Él se…

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Breve teoría de la negatividad

Originalmente publicado en Mobtomas:

Sentado en donde no hay tiempo, en un sitio que no ocupa ningún espacio. Esperando a nadie, aguardando nada. Todo es una negativa multiforme. Nada por aquí, nada por allá. Nadie te espera. Ni siquiera existes, y sin embargo dudas que eres. No leas mis mensajes al revés, nada es concreto, ni siquiera lo que ves.

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Vals

Originalmente publicado en Mobtomas:

No me toquen ese vals
Porque es una melodía triste de añoranza
O bueno, sí tóquenlo porque a pesar de su melancolía me trae buenos recuerdos:
Porque de Tom y Jerry recuerdo mucho a Strauss
Porque de Cruise y Kidman recuerdo a Kubrik
Porque de Calamaro y Bunbury me acuerdo del OVNI
Porque de Jessica no me olvido del aroma de su pelo
Porque de los valses no me cuesta llevar el ritmo
Porque los bailaban reyes y también vaqueros
Porque ya suenan a música de antaño
Porque ya no se escuchan ni en los XV años
¿Será que al vals le tenemos miedo por ser hipnótico?
¿Será que suena un poco a sufrimiento del hipocondríaco?
La respuesta la tiene el viento o quizá Dios en su cielo, pero sí, por favor toquen el vals que más recuerdo.

vals

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De la quimera mal buscada

Lucrecia de la Cruz -hija ilegítima de Cipriana la Grande- soñaba con fundar una monarquía ilustrada en una apartada isla de Oceanía. Lucrecia estaba harta del machismo generalizado en el mundo civilizado, como se autonombra el bastardo de la accidentada historia occidental, y decidió hacerse justicia por su propia mano. Abajo los muchos machos, abajo también los blandos y los tibios, los ignorantes y los borregos, así como los cultos sin huevos. Hay que cambiar el mundo, pero ya. Urgentemente. Deben imperar la igualdad de garantías, los derechos y la posibilidad de que todos puedan realizar sus sueños.

Puedes ir en contra de la corriente, puedes estar  inconforme  con  el  lado pútrido de  las  cosas,  pero  ¿qué  puedes  hacer  tú realmente  para  cambiarlas todas a la vez?

Muchos  siguen  sin  trabajo,  muchos niños, ancianos e indefensos son maltratados, otros pequeños usados como objetos para satisfacer oscurísimas perversiones. Mientras algunos  tipos  abusan  de  su  poder, otros  envenenan  mentes, pero los más permanecen voluntariamente engañados por falsos amores, falsas promesas, falsas necesidades y falsas seguridades; viendo sólo por ellos mismos,buscando ser guiados por un Gran Hermano. Y los políticos sin escrúpulos, los capitalistas que se aliementan de la explotación felizmente, crean fantasías para las masas, hacen de la cultura y el conocimiento un circo, de la crítica y el pensamiento algo aburrido, todo eso sazonado con buenas dosis de terror y paranoia para tener a la gente bajo un control que más parece barril de pólvora.

Mientas  Lucrecia  de  la  Cruz  continuaba en este mundo de ruido  urdiendo  su  quimera, Cipriana la Grande, tras tras ver a su hija desequilibrada, se quitaba la vida, trastornada y decepcionada, lanzando la masa de su cuerpo por una ventana.

La piedad no está de moda y es casi una obligación  acostumbrarse  a  escuchar  con indiferencia los  lamentos  de  los oprimidos. Algo tan oscuro es difícil de expresar, pero al parecer no es tan difícil de aceptar.

Lucrecia murió ayer, sola, desesperada, ahogada en un océano a la mitad del desierto, sin poder siquiera inicar el cambio total y universal al que aspiraba.

No es posible que una sola persona cambie el mundo, pero quizá si cada persona cambia…

La Lucha que Algunas Personas Sostienen con el maligno. I

Originalmente publicado en Mobtomas:

Parte I

De la exposición del problema en el interior de un templo.

Eran las 5:30 de la mañana; por lo menos así lo indicaba el siempre puntual reloj de pared con carátula del Sagrado Corazón de Jesús ubicado en el estrecho pasillo de la vieja casita. El peculiar instrumento de medición cronológica del pasillo estaba siempre en perfecta sincronía con el reloj del comedor, en cuya carátula se podía apreciar una barata reproducción de la última cena (iluminada con colores tan brillantes como chillones, baste mencionar el insultante color verde neón de las ropas del apóstol Juan o el amarillo huevo de los cabellos de Pedro); reloj que a su vez estaba sincronizado con aquel de carátula decorada con la Oración de los Olivos, que se hallaba colgado en una pared de la recámara naftalinicamente perfumada, justo al lado de una estampa-mini póster del Arcángel san Miguel.

La paz…

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Esperando

Espero haber dejado el último suspiro por ti en un puente veneciano,

Y en el fondo del mar el cofre de la rutina.

Espero no regresar al mismo panorama, contigo y con todo,

A continuar viviendo lo que no es en realidad vida.

 

Espero regresar completo con el pensamiento suficiente,

Para pensar en el siguiente paso firme y verdadero.

Sea lo que sea que decida, quiero que sepas,

Que te seguiré queriendo.

 

Pero la vida es sólo una, y por fortuna es corta.

Muy corta como para desperdiciarla en ecos de errores sin fin.

Tratando de llevar una vida que no nos corresponde,

O intentando conformarse con ser infeliz.

 

Seguro encontraré todo igual, pues las cosas no cambian.

Si acaso el que cambia es uno, con bastante trabajo.

Al final quisiera no esperar nada.

Si el destino está ya marcado, esforzarse vale un carajo.

 

La verdad, no puedo evitarlo, espero desesperado.

Espero y me la vivo esperando,

Tanto espero y desespero que ya no sé qué haré

Si alguna vez se me cumple lo deseado.

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