Evaristo Castro (limpiando su nombre)

Evaristo Castro no terminó la educación primaria, pero sabía sumar (principalmente si se trataba de dinero) y restar (sobre todo vidas humanas). Se dicen muchas cosas acerca de por qué Evaristo se dedicó al negocio del narcotráfico, demasiadas de ellas mentiras nacidas de mitos creados por él mismo; que por honrar a su vieja madre vejada laboral y sexualmente por corruptos gobernantes y canallas económicamente poderosos; que por haberse cansado de tanta injusticia que suelen ingligir los ricos los nacidos pobres y humildes (tal como había él venido al mundo); que por ayudar a su pueblo natal a salir del atraso… El caso es que simplemente Evaristo era un personaje violento y resentido que buscó el dinero fácil y el poder por el camino sangriento, un desalmando que sabía sumar y restar bien, a su provecho y a costa de las vidas de los demás.

Evaristo Castro tuvo mucha suerte, muy joven llegó a derrocar poderosos cárteles de la droga en la zona tropical, hasta inscribir sus propio nombre con letras estelares en el cartel principal de toda la América Latina. El lado nagativo, y a la sombra, del sueño bolivariano. Astuto, mas no inteligente, fue su ambición y una leve estupidez las que lo perdieron. Igual que a Capone y a Escobar, y a muchos otros reyezuelos de distintos círculos en la historia.

Evaristo Castro, quizá cansado de tanto ocultarse y ser perseguido, de ser culpado de todo por la Gerencia para el Control de Drogas (Drug Enforcement Mangement, DEG por sus siglas en inglés, también el mayor cartel con operaciones a nivel mundial), decidió limpiar su nombre. Evaristo, a través del área de Entretenimiento entre sus contactos, logró pedirle a un exitoso productor de Hollywood (lugar donde se fabrican los sueños de la mayoría de los borregos) que hiciera una película apologética (con demasiado cloro para blanquear y grandes efectos especiales) de su bienhechora vida incomprendida y tergiversada por la élite del poder. Para conseguir por dos frentes la limpieza de su nombre, Evaristo también pidió al área de Política de sus contactos que le compraran, con discreción, todos los requisitos para convertirse en Presidente institucional de la bananera república que lo vio nacer.

En menos de dos años (más de lo que canta un gallo), la vida de Evaristo fue un éxito taquillero en los cines y pantallas de América (de Alaska a la Patagonia): un Robin Hood de tez morena, buenos sentimientos y justo como balanza bien calibrada. Este rutilante logro, sueño hecho realidad, ayudó no poco a que Evaristo se convirtiera en el más popular candidato a la presidencia, y por más que la DEG lo acusaba, jamás le pudieron comprobar sus crímenes. “Coincidentemente”, como si de un maligno virus rabioso se tratara, los testigos clave en los casos contra Evaristo Castro “desaparecían” sin dejar rastro; a la vez que la DEG estrenaba lujosas oficinas y jubilaba a sus principales directores con fortunas dignas de Ali Baba. La corrupción y la ambición suelen ser los padres de las más sucias coincidencias.

Evaristo ganó limpiamente las elecciones, quizás el único acto legal en la vida del traficante, y la nación creyó que a partir de entonces saldría del tercermundismo que parecía tatuado en sus genes, que ahora sí sería un país igual o hasta mejor que los gringos, pero eso quedó en el terreno del hubiera.

Una bala bastó para terminar con el elusivo Evaristo Castro. Una vez que se hizo figura pública y sacó la cabeza de sus escondrijos, no importó el ejército de guardaespaldas que lo cuidaban, ni las medidas de alta tecnología que tenía a sus pies para preservar su seguridad. No fue nadie de la DEG, ni de la Agencia Central de Inteligencia, (Central Intelligence Agency  o CIA), ni el envidioso líder de un cartel enemigo quien disparó la bala que llevaba el nombre de Evaristo. Fue simplemente el hijo del primer policía que murió, muchos años atrás, a manos del encumbrado narcotraficante elegido presidente. Un joven que con paciencia y determinación, con el más depurado combustible de la venganza, se infiltró al más cercano círculo de seguridad de Evaristo y acabó con la vida de este, antes de también volarse los sesos.

El vengador se convirtió en villano y el hampón depurado fue elevado cual mártir santo.

Así acabó Evaristo, el destino le llegó por donde menos lo imaginaba. Pero lamentablemente dejó marcada una ruta que muchos, demasiados, seres como él, han intentado seguir para limpiar sus nombres.

Los genes no engañan.

latam

Cambios (el tiempo pasa)

Entre celebraciones y ritos que cuesta mucho tomar en serio

A los zapatos rasos se les fueron desgastando las suelas

Demasiadas fiestas, infinidad de pasos los que dieron esos zapatos

Hasta que terminar la mitad de altos de lo que eran.

¡Y pensar que un día fueron nuevos!

¡Y pensar que toda gallina es primero un huevo!

El tiempo pasa, y todo lo cambia, aunque no nos parezca

Tú tampoco eres quien ayer fuiste

Lo que alguna vez fueron sacos de harina

Dieron lugar a muchos pasteles

Que terminaron devorados anoche en distintas bodas

Y hoy son escatologías de los panes célebres

El pequeño bebé que nació hace 70 años

Es hoy un anciano con permanente catarro

Y aquél que fue un honrado niño hace 20

Hoy es un ladrón que funge como gerente

Ni siquiera el sol es el mismo de siempre

Hay quien dice que antes era mucho más caliente

Otro presume que antes, en vez de desiertos había mares

Y que en el futuro cambiarán todos los lugares

Lo único seguro mientras respiramos es el cambio

Nos transformamos cada día, cada seman y a través de los años

Nada me sorprende, antes yo escribía distinto

Y en el futuro, seguro, no escribiré lo mismo.

 

Nov 2000

New-Years-Eve-cartoon

mr. Dolls (juebebes)

Pasa el tiempo, y en su andar agarra carrera y se acelera. Todo es más rápido conforme se arrancan más hojas del calendario y los años se pierden en una especie de caño espacial. Desde alrededor de mis 20 viví experimentos existenciales, muchos de ellos accidentales y poco gratos. Por no aceptar la diferencia, y como castigo a la altanería moral, llegué a caer a un nivel más bajo que el del bajoalfrombra. Poca variedad de sustancias ajenas, sin embargo, pero el alcohol, supuesto siervo para pasar un buen momento, tiende a convertirse en el amo. La eterna lucha con la botella que Leonard Cohen menciona en alguna canción.

Beber para vencer o ignorar la timidez, usar el lubricante social para hablar con aquellos que si estamos sobrios nos provocan alergias y salpullidos; beber hasta aullar ridículamente como hombres lobo sin equilibrio, marcando territorio urinario en cualquier esquina y hasta en el gran periférico mismo. Beber para huír, para armarse de valor y perder todo en un sueño. Beber en ese lapso entre eras, de la llamada absurda a las tres de la mañana, a la texteada ridícula en el dispositivo inlámbrico, a la misma hora, buscando la conversación de una dama hermosa, nunca a  caballeros.

Así las charlas en apariencia funcionales, las más de las veces olvidadas al amancer. En ocasiones, no pocas, la cruda moral y, a mayor edad, también con resaca física. Las ultimas siempre acompañadas de un incómoda paranoia y ansiedad, similar a la de la intoxicación aguda con cannabis. De esa manera fui perdiendo las amistades superficiales (aunque una sno tanto) y los conocidos, se fueron con la brisa de la cerveza y del tequila. Las ligeras casas de paja donde habitaban esas relaciones sociales fueron derribadas fácilmente por el soplido del lobo que miente, aunque se crea que siempre se dice la verdad, cuando se llevan más de 15° en las venas. Pero atención, no siempre se miente en ese estado. Moraleja: los amigos se cuentan con los dedos de una mano, y los que se fueron sin morirse con trescientos pares de ábacos.

De las cosacas ingestas etílicas semanales, pasé a las quincenales, luego a las mensuales, trimestrales y anuales. Como en las matemáticas exactas, siempre obteniendo los mismos resultados. El mando no lo suelta la botella, aunque te engañes pensando lo contrario. Se pierde mucho más de lo que se gana, si es que se llega a ganar algo.Igual todo me sirvió para entender más las novelas de Bukowski, exceptuando este punto, la experienia no valió la pena. Contrario al cuervo de Poe,  el “nunca más” no se dice con sinceridad. A pesar de haber creído entender la lección tras conocer el fin de la amistad de Scott Fitzgerald y Hemingway (y el fin de sus propias vidas), parezco de los canes (no galos) que regresan a sus vómitos, no sé si por olvido (para ponerlo decorosamente) o por mera estupidez (para ser sinceros sin adornos).

Esto está escrito en la mayor sobriedad, a pesar de parecerse mucho a lo escrito bajo el influjo de las bebidas espirituosas, recordando a algunas personas que siguen respirando, pero que ya no están en mi círculo (vicioso).

Aunque nunca he visto elefantes rosas, aparte de los de Dumbo en el cine, he pagado alto el precio de jugar al domador con el alcohol. Este cada vez más rápidamente dictador abusivo y más dañino, conforme pasan los años. Igual que el tiempo.

dolls

Nadie sabe lo que tiene…

Qué orgullosa lucías cuando caminabas a mi lado, en los tiempos que yo te miraba por encima de mis hombros.

Qué brillantes sonrisas iluminaban tu rostro siempre que estábamos juntos, antes de que descubrieras que yo estoy tan incompleto.

Qué voracidad se veía en tus ojos cuando preguntabas por mi vida, cuando querías descubrir todo de mí, apreciando incluso las fallas que no se pueden ocultar.

Pero sólo fui capaz de ver todo eso en ti hasta después de separarnos, cuando seguimos diferentes rutas y ya no había manera de volver.

Qué poco valoré tus ideas cuando estuvimos cerca, entonces nunca presté atención a tus palabras, salvo a aquellas que eran elogios o preguntas sobre mí.

Qué insoportables me resultaban tus amistades, de quienes te aislé durante nuestra relación. En un principio simulé que eran agradables, pero estaba tan seguro de ti que las desterré, haciendo que sólo giraras en torno a mí.

Ya no estás, y es ahora cuando más te aprecio e incluso te necesito. Mi pozo seguirá abierto aunque ya no se ahogará nadie en él. Ya no estás, y no hay forma de rellenar este hueco en mi alma, pues tiene tu figura y nadie más puede encajar. De ti sólo me queda el eco de tu voz en mi mente y la memoria de tu hermosura. Un gélido frío usurpó el puesto de la grata calidez.

No sé qué hubiera sido de nosotros de haberte yo valorado desde el inicio, pero igual todo se hubiese desgastado y termináramos igual de distanciados como ahora.

De nada sirve formular hipótesis con tela de fantasía. Quizá lo mejor sea olvidar.

tree

Paz

Sin importar cuántos pasos dé, qué tan lejos vaya, siempre siento regresar al mismo lugar.

Pasan los años y no logro entender que el 2 + 2 siempre resulta 4., la aritmética y el álgebra siempre me fallan, y más me falla la percepción sentimental.

Me distancio y en cualquier sitio escucho tu voz.

No quiero más ecos ni ese tipo de sonidos, ¿hasta cuándo encontraré mi paz?

He sido rebasado demasiadas veces, y he caído otras muchas más.

Me levanto para volver a caer, síndrome del tapete, y de nuevo me levanto.

No me arrepiento en realidad de tanta tontería, aunque sí quisiera aprender, descifrar tu misterio o de plano dejar de preocuparme.

Ansío tener paz.

Conocer la maldad del hombre no es sabiduría, como tampoco lo es querer probarlo todo.

La inteligencia al final es pura vanidad, la razón es un banderín que se deslava, pero la experiencia de algo ayuda.

No importan las medallas y los trofeos, sólo quiero encontrar la paz.

Mis oídos suelen ser sordos, pero sigo escuchano tu voz.

Espero hallar pronto el camino a casa y por fin descansar.

Quiero saber qué esperas aún de mí.

Quisiera ver sólo aquello que bien vale.

El tiempo se acerca y no me siento preparado.

¿Alguien realmente lo está cuando casi encuentra su propia paz?

Sólo a ti suplico, sólo a ti ruego.

Dicen que la vida es jugar, y nunca me gustó el juego.

Ojalá descubra pronto la ruta correcta, para llegar a casa y tener paz.

 

 

Quisiera

Quisiera

creer que la vida como la conocemos sea sólo una prueba,

que hubiera una justicia cierta y que el más allá no fuera un volver a empezar.

quisiera que realmente la razón nos distinguiera y nos hiciera mejores,

que fueramos en serio más que los animales, y no las peores deleznables bestias que aparentamos ser.

quisiera que san agustín fuera una pirada que se olvida, y que cristo, buda y mahoma sean los portavoces de la verdad.

quisiera que fueramos hermanos, de hecho y no de palabra barata. Quisiera que realmente mi amor fuera sólido y auténtico, y no detallado y engañoso como una poliza de seguros.

quisiera morir sin decaer, que la podredumbre comenzara cuando la conciencia se apaga.

quisiera que viviéramoslo suficiente, sin prolongar la inevitable agonía.

quisiera que me quisieras, antes de que fuera demasiado tarde, o mejor aún, que el tiempo no existiera.

quisiera, quisiera…

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Apocalipsis, ¿a poco?

Casi todo privatizado, casi toda la riqueza en manos de muy pocos y los muchos además de vacíos, descontentos, pero con la mente bien entretenida, perdida en el país de las Taras. Lo que no es del todo privado, está sindicado, pero los sindicatos ven por los intereses supremos y los de abajo, al carajo. Todo agrupado, todo en conjunto, grupos y organizaciones. Adiós a la independencia real. Uh uhhhhh. Arrodillados ante la tecnología y las efímeras maravillas de mierda, descartables, hechas para no durar y ser sustituidas por otras casi iguales, tan brillantes e inútiles como sus predecesoras. Las 70 vacas flacas en el sueño del nuevo faraón, tan fanfarrón él, quien trata de mantener su insomnio dopado en pantallas planas. Shirley Temple no fue por siempre niña, y Michael Jackson menos; nadie lo logra, por eso Nunca Jamás se llama así. El último cierra la puerta, pero el problema es cuando se olvida que hay que cerrarla DESPUÉS de salir. Azotes de puertas y 20 latigazos más al pobre chico clavado la cruz. Todo para nada, pero se aplauden sus buenas intenciones.

Apocalipsis ¿a poco?

Suficiente tengo con mis propias faltas como para hacerme cargo de lo que tú perdiste. No es el fin, las épocas siempre han sido así… está en los libros. Es una pena que te de fobia leer. Anda, sigue buscando Pokémones, festejando los amañados goles y arrancando hojas al diccionario virtual de tu reloj que por mucho que presuma, sólo sabe dar la hora. Las ratitas en su laberinto tampoco encuentran la salida. Uno no puede ser lo que no es, no importa qué tan bien le ajuste a uno el traje de piel de oveja, y aunque me he forzado a encajar, nunca lo he logrado. El dinero plástico a la alza, y al mismo tiempo cada vez vale menos. Todo es virtual, hasta el amor (aunque creo que éste siempre lo fue). Y vendrán revoluciones, cambios, pero al final todo se repetirá. Ahora somos muchos, demasiados, extremadamente juntos, pero islas al fin y al cabo. La frase que se me tatuó en la memoria: “para sobrevivir: yo no te pelo, tú no me pelas, y ya está”.

delicias